Las salidas a Bolsa tienen lo bueno y lo malo de lo nuevo. Son empresas que no están tan rodadas, no tienen detrás una larga historia de presentar balances (al menos en la mayoría de los casos) y suelen mostrarse más volátiles. Pero también son una oportunidad de participar, muchas veces, en nuevos negocios y cuentan con un potencial de crecimiento mucho mayor que otras firmas más consolidadas.

Este año está siendo muy bueno para los inversores en OPVs.  El índice Renaissance IPO, acumula en el año una subida del 17,08% y en los últimos doce meses ha subido el 25,04%. Este indicador recoge las salidas a Bolsa del mercado estadounidense y saca de su lista a las empresas una vez que cumplen dos años cotizando, ya que dejan de considerarse nuevas. En el año el S&P 500 sube en torno al 8% y en 12 meses su ganancia es del 22,32%.

Con mercado cerca de máximos históricos y pese a la volatilidad que provoca la guerra de Estados Unidos e Irán, las empresas y el capital riesgo estadounidense aprovechan las buenas ratios para ofrecer papel nuevo a los inversores.

En lo que va del año, según un informe de Goldman Sachs, se han lanzado 40 operaciones por un valor de 28.000 millones de dólares, las cifras más altas hasta mayo desde 2021.  Se prevé que 2026 sea un año récord para las OPV en términos de dólares. “Elevamos nuestra previsión para el volumen de OPV de 2026 a 225.000 millones de dólares (desde los 160.000 millones anteriores). Esperamos que la oferta total de acciones corporativas alcance los 675.000 millones de dólares, incluyendo las emisiones posteriores y otras emisiones”, destacan en un reciente estudio.  

El equilibrio entre la oferta y la demanda de acciones corporativas se volverá más complejo en 2027. La magnitud de la oferta posterior al bloqueo por parte de los accionistas de referencia dependerá de muchos factores, incluido el desempeño de las salidas a Bolsa, el tamaño del free-float (porcentaje de acciones que se negocian libremente) inicial y el deseo de liquidez de los Inversores. “Esto dará como resultado aproximadamente 500.000 millones de dólares en acciones adicionales desbloqueadas que estarán disponibles para la venta en 2026 y probablemente una cantidad mayor en 2027”, explican desde el banco estadounidense.  

Compradores

Los hogares estadounidenses y los inversores extranjeros representan fuentes potenciales adicionales de demanda de acciones estadounidenses en los próximos meses. Si bien los hogares fueron una fuente importante de oferta de acciones a finales de la década de 1990, este grupo se ha convertido recientemente en un comprador neto de acciones, indican desde Goldman. La participación de los inversores extranjeros en el mercado de acciones corporativas estadounidenses ha aumentado del 6% en 1995 al 18% en la actualidad, y los recientes flujos de ETF y fondos mutuos reflejan una rotación gradual de las acciones globales hacia las acciones estadounidenses. 

Un reciente estudio de Morgan Stanley también destaca el buen momento de las salidas a Bolsa. Los mercados de capitales comenzaron el año con buen pie, con un aumento del 43% interanual en las emisiones globales, hasta alcanzar los 256.800 millones de dólares en el primer trimestre, mientras que el volumen de OPI creció un 40%, hasta los 45.000 millones de dólares. El entorno actual refleja una creciente cartera de empresas más grandes y en fases más avanzadas, así como una mayor participación de los inversores en todos los sectores, lo que indica un mercado que está recuperando tanto profundidad como amplitud, recogen en su informe.  “Estamos observando un aumento de la actividad de OPI en muchos sectores, impulsado por el enfoque de los inversores en tendencias seculares a largo plazo, un impulso que también se ve favorecido por las salidas del capital riesgo y la creciente participación de los inversores minoristas”, afirma Eddie Molloy, codirector global de mercados de capitales de renta variable de Morgan Stanley.

Los dos tendencias dominantes a largo plazo de los estrenos bursátil incluyen el desarrollo a gran escala de ecosistemas de IA e infraestructura digital, y segundo, el aumento de la inversión en tecnologías aeroespaciales, de defensa y espaciales.

El desarrollo de la infraestructura de IA está impulsando la demanda en un amplio abanico de empresas. “No se trata solo de centros de datos que llegan al mercado”, explica Molloy. “Es todo el ecosistema: proveedores de servicios, infraestructura energética, componentes industriales; todo lo necesario para respaldar ese crecimiento. Los inversores están muy involucrados en toda la cadena de valor”.

Así, la demanda de los inversores refleja un enfoque a largo plazo en ciclos de inversión plurianuales vinculados al gasto en defensa y el sector espacial, según Arnaud Blanchard, codirector global de mercados de capitales de renta variable en Morgan Stanley. A pesar de la atención centrada en estos temas dominantes, el mercado actual va mucho más allá. Las recientes emisiones han abarcado sectores como el inmobiliario, la sanidad, la minería y el comercio minorista, lo que demuestra una saludable reapertura del mercado a una gama más amplia de empresas. “El mercado de OPV es mucho más amplio que uno o dos temas”, afirma Blanchard. “Existe una fuerte demanda por parte de una base diversa de inversores: inversores de crecimiento, inversores de valor, inversores centrados en la generación de ingresos y especialistas sectoriales, todos contribuyendo a la demanda”.

 

Así, La emisión de OPV lanzadas por capital privado en EE. UU. alcanzó los 12.800 millones de dólares solo en el tercer trimestre de 2025, el período más sólido desde 2022. Las OPV respaldadas por inversores financieros suelen producirse tras un período prolongado de espera, concluyen desde Morgan Stanley. Una idea en la que también abunda Nalaka De Silva, gestora del fondo abrdn Global Private Markets Fund: "salidas a bolsa como la de SpaceX representan un momento importante no solo para el sector espacial, sino para los mercados privados en general. Ponen de relieve cómo la innovación se desarrolla y se amplía a lo largo de muchos años en los mercados privados antes de llegar al mercado público. Sea cual sea el futuro de SpaceX, nuestro análisis muestra que los ganadores actuales que hemos estudiado han generado la mayor parte de su valor en el ámbito privado en los últimos años, mientras que la salida a bolsa se ha convertido en una fuente de rentabilidad menos fiable", explica.

Avery Marquez, director de estrategias de inversión en Renaissance Capital ofrece una visión cercana del aumento de las OPVs. Así, la salida de SpaceX coindice con la de Rock, que fabrica sistemas de generación de energía a gas natural, la biotecnología oncológica Parabolis Medicines y el banco digital Forbrite.

“A primera vista, estas son empresas muy diferentes, pero todas encajan en categorías que ya hemos visto este año. E-Rock está aprovechando la creciente demanda de empresas que ayudan a construir infraestructura de energía para centros de datos. Parabolis se beneficia del auge de la biotecnología y, aunque no es un competidor directo, Forbite sale al mercado tras una exitosa cotización de otra empresa financiera, Lincoln International”, explica la experta.

Operaciones pendientes

Por ejemplo, Anthropic anunció que presentó su solicitud de forma confidencial esta semana. Un calendario acelerado podría permitirle cotizar a finales de julio como muy pronto, superando así a OpenAI en la carrera por la salida a bolsa. Anthropic es el gran rival de OpenAI en el campo de la IA generativa (desarrolladores del modelo Claude) ya ha registrado su folleto confidencial de salida ante la SEC. Con una valoración que supera los 300.000 millones de dólares, destaca por tener un modelo de negocio muy enfocado en contratos con grandes empresas.

Más allá de los tres nombres principales, existen otras compañías muy populares listas para cotizar. Databricks es una empresa clave de almacenamiento y análisis de datos en la nube. Cuenta con una valoración de 134.000 millones de dólares y, a diferencia de otras tecnológicas jóvenes, ya cuenta con un flujo de caja libre positivo. Revolut, el neobanco británico más grande de Europa busca finalmente consolidar su cotización pública tras años de expansión internacional. El gigante de la moda rápida on-line, Shein continúa con sus planes de salir a bolsa y Canva y Discord son plataformas digitales masivas que han mostrado su intención de debutar antes de que cierre el año.