José Luis Cava centra su análisis en la caída de la cotización de SpaceX, que, según indica, ha retrocedido un 40% desde sus máximos, generando un sentimiento claramente bajista entre los inversores. Para ilustrar su planteamiento, recuerda su experiencia con NVIDIA en 2022, cuando vendió durante una fuerte corrección influido por el miedo. Reconoce que "un especulador de bien es un perdedor experimentado" y afirma que aprendió que "se aprende más con las pérdidas que cuando ganamos", concluyendo que vender presa del pánico suele coincidir con los mínimos del mercado.
A continuación, examina el gráfico de SpaceX utilizando el perfil de volumen. Destaca que entre los 147 y 160 dólares se negoció un volumen muy elevado, por lo que considera que esa franja actuará como una resistencia en caso de recuperación. En su opinión, en esa zona muchos inversores minoristas vendieron tras la salida a bolsa, mientras que las manos fuertes aprovecharon para comprar.
Cava sostiene además que buena parte de la presión bajista proviene de accionistas afectados por el periodo de bloqueo, que habrían abierto posiciones cortas para cubrirse hasta poder vender sus acciones. Recuerda que dicho periodo finaliza el 4 de agosto, coincidiendo con la publicación de resultados, y asegura que las posiciones cortas alcanzan entre el 30% y el 35% del capital en circulación, lo que podría convertirse en combustible para un movimiento alcista.
Desde su sistema de especulación, considera que el pesimismo extremo ofrece una "relación, riesgo-recompensa" muy atractiva. Señala que una superación de los 120 dólares podría llevar el precio hacia 130, y, si ese nivel fuese superado, intentar posteriormente un movimiento hacia la resistencia situada en torno a 147-150 dólares. Concluye recomendando no dejarse influir por "el pensamiento de la masa" y adaptar cualquier estrategia al criterio personal de cada inversor.