José Luis Cava inicia el año 2026 señalando que Bitcoin “está despertando de su timidez”. En el momento de grabar el vídeo, la criptomoneda intenta superar “una recta directriz bajista que venía funcionando desde comienzos de octubre”. Tras retirarse un “tapón”, considera que, si supera los 90.000, “muy probablemente trataría de dirigirse al 100.000”, donde observa ventas de opciones call.

Más allá del corto plazo, la cuestión central es qué esperar para 2026. De entrada, afirma: “yo espero un año alcista para los activos duros, para el S&P 500, para Bitcoin, para el oro, la plata”. Su argumento principal es la liquidez. Los gobiernos occidentales no controlan el gasto público y deben renovar grandes volúmenes de deuda, por lo que una recesión sería muy perjudicial. Por ello, cree que Estados Unidos y China van a intentar relanzar la actividad económica.

Cava cita a Bessent, quien afirma que “prepararon el banquete en el año 2025” para “celebrar el festín en el año 2026”. En Estados Unidos, el crecimiento del PIB facilita la refinanciación de la deuda y reduce el ratio deuda/PIB. En China, los bancos cotizan a 0,6 veces su valor contable, reflejando que el mercado descuenta debilidad económica, lo que refuerza el interés común por crecer.

En Estados Unidos, los aranceles pueden generar ingresos si la economía crece. Además, el Tesoro dispone de 900.000 millones en la Fed que se gastarán en el sector real, junto con rebajas fiscales y desregulación.

A esto se suma la reducción del coeficiente suplementario de recursos propios de la banca, que liberaría 210.000–220.000 millones y permitiría entre tres y cinco billones en crédito adicional. Las inversiones en inteligencia artificial, del orden de 120.000 millones, generarían demanda estructural. La Fed, por su parte, mantendrá un QE de 40.000 millones mensuales y seguirá inyectando liquidez, como los 70.000 millones del último día del año.

Con todo ello, el experto espera un fuerte crecimiento en 2026, una subida del S&P 500 y de los activos duros. Estima un crecimiento de beneficios del 10% y un posible objetivo del índice en 7.800, aunque advierte que habrá volatilidad para “barrernos” antes de continuar la subida.