Nike -B- ha estado de capa caída en los últimos cinco años con un desempeño desastroso desplomándose un 68% y cotizando un 21% por debajo de su valor hace una década. La firma contrató un nuevo CEO y ha mostrado algunos avances, pero no esperan que las cosas mejoren. Por ello los analistas estarán pendientes de lo que deje su presentación de resultados del cuarto trimestre 2026 el próximo 30 de junio, según Jennifer Saibil en Yahoo Finance.

Nike sigue siendo la marca líder de ropa deportiva, con una amplia ventaja sobre sus rivales. Pero ningún líder es inmune a las tendencias cambiantes, y las empresas más pequeñas han aprovechado los huecos donde la mencionada no estaba jugando con tanta intensidad. El principal problema parece ser que se volvió demasiado dependiente de sus franquicias estrella y abandonó la innovación en el deporte.

Al mismo tiempo, decidió romper relaciones con los mayoristas para dedicar recursos a su negocio de venta directa al consumidor. En retrospectiva, las consecuencias de esa decisión son evidentes. Los clientes no veían productos Nike en las estanterías de los mayoristas asociados en tiendas como Dick's Sporting Goods y Macy's, y en su lugar descubrieron marcas más pequeñas que desarrollaban excelentes productos.

Hoy, Nike ha dado un giro radical en estas dos áreas, retomando las alianzas con mayoristas e invirtiendo fuertemente en innovación. En concreto, ha cambiado su modelo y está lanzando nuevos productos, dirigiéndose al atleta de alto rendimiento a un ritmo más acelerado.

En el tercer trimestre fiscal de 2026 (finalizado el 28 de febrero), las ventas se mantuvieron estables con respecto al año anterior, con un aumento del 5% en las ventas al por mayor y una disminución del 4% en las ventas directas al consumidor. Aún se resiente por los aranceles, y el margen bruto cayó 1.3 puntos porcentuales con respecto al año anterior.

En cuanto a las previsiones, la dirección espera una caída de las ventas de entre el 2% y el 4% en el cuarto trimestre y una mejora secuencial del margen bruto, aunque se prevé que sea inferior al del año anterior. Anticipa que todas las actividades de su plan de reestructuración "Win Now" estarán finalizadas a finales de año, y que la mejora del margen bruto comenzará en el segundo trimestre fiscal, cuando las comparaciones interanuales por el impacto de los aranceles ya no serán relevantes.

¿Qué podría ocurrir el 30 de junio?

Nike tiene previsto presentar sus resultados del cuarto trimestre el 30 de junio, y el mercado ya anticipa una caída de las ventas. Si el informe es mejor de lo esperado, la cotización de las acciones lo reflejará. El mercado también tendrá en cuenta cualquier cambio en las previsiones futuras.

Durante el último año, las acciones de Nike solo han reaccionado positivamente a los resultados en una ocasión. Perdieron todas sus ganancias con los informes de resultados posteriores.

Por eso no se puede predecir el momento de la inversión basándose en un solo informe. Si prevés que Nike vuelva a la senda del éxito, ahora podría ser un buen momento para comprar, aunque es probable que las acciones se mantengan estables hasta que haya un progreso sostenido.

Nike -B- cerraba el jueves a la baja hasta los 40.94 dólares. La media móvil de 70 periodos se mantiene encima de las velas de los últimos treinta días, RSI al alza en los 36 puntos y las líneas del MACD debajo del nivel de cero.

El soporte a mediano y largo plazo se encuentra en los 40.45 dólares. Mientras, los indicadores de Ei se muestran bajistas.