José Luis Cava plantea una reflexión geopolítica y económica en torno a la rivalidad entre Estados Unidos y China, comparando la estrategia de Donald Trump con la utilizada por Pericles frente a Esparta en la Guerra del Peloponeso. Según Cava, China ha pasado “de la paciencia a la amenaza” al invocar Xi Jinping la “trampa de Tucídides”, lo que interpreta como una señal de debilidad y pérdida de confianza por parte del gigante asiático.
El analista sostiene que el deterioro económico de China explica este cambio de narrativa: crisis inmobiliaria, aumento de la deuda, intervención estatal que frena la iniciativa privada, desempleo juvenil cercano al 20% y restricciones estadounidenses sobre los chips. A ello suma el problema energético, subrayando que China depende del estrecho de Ormuz y del estrecho de Malaca para sus importaciones de petróleo, mientras que Estados Unidos estaría reforzando su control estratégico mediante alianzas con Japón, Corea del Sur, Filipinas y Australia.
El experto considera que Trump está siguiendo una estrategia histórica de “bloqueo periférico” similar a la descrita por Graham Allison en su análisis sobre la “trampa de Tucídides”: evitar el enfrentamiento directo y asfixiar al rival controlando rutas comerciales y recursos clave. “Donald Trump tiene un plan y lo está llevando a cabo”, afirma, defendiendo que EEUU está reforzando simultáneamente su base industrial y tecnológica para mantener el liderazgo en inteligencia artificial.
En clave de mercado, el analista cree que esta estrategia es positiva para la bolsa estadounidense. Considera que el incremento de inversión industrial y tecnológica en Estados Unidos favorecerá los beneficios empresariales y mantendrá una tendencia alcista en el S&P 500, aunque acompañada de “las correcciones habituales y la volatilidad habitual”.