Este miércoles damos carpetazo al mes de julio, un mes en el que hemos visto al selectivo marcar un antes y un después pues, gracias a la subida experimentada por los bancos y constructoras, el Ibex 35
logró romper la resistencia de los 8.111 puntos el día 24 y encaminarse a máximos anuales (8.670-8.755 puntos). Sin volver a caer hasta dicho soporte y a falta de una sesión, el Ibex 35 sigue sumando posiciones, no obstante, cada vez con menor ahínco. De hecho, Antonio Espín, analista independiente avisa que “antes de llegar a máximos anuales podría tropezar en el entorno de los 8.500 puntos, debido a que los bancos acumulan sobrecompra y podrían retroceder”. Y, es que, sin síntomas de mejora de la economía y con las empresas más cíclicas soportando sobre sus hombros estos avances, la continuación se hace dudosa. Parece que todo responde a un reavivado apetito por el riesgo y, si quitamos ese factor subjetivo, el análisis técnico nos dice que estas subidas no son consistentes en algunos valores:

LOS MÁS ALCISTAS

FCC
FCC ha sido el valor por el que más han apostado los inversores. La constructora se ha revalorizado más de un 47% en este mes, mientras que arrastraba una pérdida de valor del 24% hasta julio. Técnicamente, “tras superar la media móvil ponderada de treinta semanas, mejorar la fuerza relativa con el Ibex 35 y superar la resistencia de los 8,30 euros, FCC tiene un enorme reto que consiste en romper los 12 euros”, avisa Gisela Turazzini, CEO de Blackbird. De hecho, la experta afirma que “mientras no sea capaz de romper los 12 euros, no confirmará un cambio de tendencia a largo plazo”.

Bien es cierto que parte de estas subidas han estado respaldadas por el anuncio de la concesión del mayor contrato de la historia en el exterior de una constructora española.
En concreto, la compañía de la familia Koplowitz se ha hecho con la construcción de tres líneas de metro en Riad (Arabia Saudí), por 6.000 millones de euros. Sin embargo, conviene no dejarse llevar por la euforia de este hito y recordar que estamos hablando de una de las empresas más endeudadas del Ibex 35. Su deuda neta asciende a 7.016 millones de euros (3.797 de los cuales vencen a corto plazo), lo que ha llevado al grupo a presentar un agresivo plan estratégico 2013-2015 con el que pretenden reducir este agujero en 2.200 millones. Pablo Ortiz, analista del sector de la construcción e infraestructuras de Interdin, explica que “hoy en día es de las constructoras más endeudadas a causa de la grave exposición a la economía doméstica y la pasividad en la gestión durante una serie de años en los que habría podido hacer más con respecto a operaciones corporativas. Ha tardado en reestructurar el balance y también le ha penalizado su mayor exposición al cliente público en España”. De hecho, para evitar más salida de caja, su nuevo plan estratégico también contempla la suspensión del dividendo hasta que la compañía vuelva a beneficios, lo que pronostican hará en 2015, cuando está previsto que obtengan un beneficio de 170 millones de euros.




BANKINTER
Entre los movimientos al alza más destacados de las últimas semanas, los expertos sólo ven algo de consistencia, técnica y fundamental, en las subidas de Bankinter. La entidad presidida por Dolores Dancausa se cuelga la medalla de plata en cuanto a las revalorizaciones mensuales (+43%), apoyada en las buenas cuentas del primer semestre, el mejor de los últimos tres años (registró un beneficio neto de 102,3 millones de euros durante el primer semestre del año, lo que supone multiplicar por 4,5 el resultado obtenido en el mismo periodo de 2012). Técnicamente, es una de las acciones más alcistas del Ibex 35, según nuestros indicadores Premium, pero no puede negar sus raíces de banco y, aunque haya solucionado la lateralidad que arrastraba en los últimos meses, “sin haber recortado nada en la última subida, es posible un poco de fatiga a la hora de intentar romper 3,60 euros, con lo que lo normal sería ver algún recorte antes de probarlo”, dice Luis Lorenzo, analista de Dif Broker. De hecho, este experto afirma que “en el largo plazo, la realidad es que mientras no recupere los 4,85 euros ó 5 euros, el aspecto sigue siendo bajista”.




BANCO POPULAR
La subida del 39% experimentada por Banco Popular en este mes es otro ejemplo de volatilidad y especulación en su máxima potencia. La entidad se ha disparado apoyada, básicamente, en los rumores de posible compra por parte de CaixaBank. Su presidente, Ángel Ron, ha desmentido los correveidiles, pero los inversores parecen haberse hecho ilusiones. Lo mismo que con la recuperación del dividendo, que según la cúpula, podría regresar en el segundo semestre. Técnicamente, esta fuerte subida no cambia su tendencia bajista y, de momento, ni siquiera lo devuelve a máximos anuales, por lo que deberíamos ser cautos y tomárnoslo como un mero rebote. La sobrecompra no encuentra catalizadores fundamentales más allá de los rumores, por lo que no es de extrañar que el valor se haya frenado en la resistencia de los 3,30 euros. De verlo superar este nivel, “podría tener recorrido hasta la cercanía de los 4, pero entonces su corrección podría llevarlo de nuevo a 3 y formar un hombro-cabeza-hombro invertido”, avisa Gisea Turazzini.




LOS MÁS BAJISTAS

ACCIONA
La constructora y energética ha recibido palos por todos los lados. A principios de mes los inversores comenzaron a huir de las acciones por el miedo a la afectación de la Reforma Eléctrica, aunque el castigo ya viene de lejos y Acciona no logra quitarse el cartel de ‘farolillo rojo’ del Ibex 35, perdiendo en el año más de un 40% de su valor. Además, con la presentación ayer de unas cuentas del primer semestre decepcionantes (obtuvo un beneficio neto atribuible de 48 millones de euros, lo que supone un descenso del 40,2% respecto al mismo periodo de 2012), Acciona terminó de cavar su tumba. La marcada debilidad del título da pie a abrir cortos y, de hecho, los especuladores bajistas han aumentado sus posiciones en el valor hasta hacerse con un 4,44% de su capital. Roberto Moro, de Apta Negocios, explica que tras perder la zona de 40 euros sólo tiene un objetivo que es el anterior mínimo, 29,30, incluso los 28,55-28,60 euros”. Para, como mucho considerar neutral al título, “tendría que recuperar los 38,30 euros”, indica el experto. Para ello tendría que subir un 8%.




ENAGÁS
Sin duda, el sector más tocado este mes ha sido el eléctrico, por el anuncio de la susodicha reforma eléctrica. Por ello no es de extrañar ver a otra compañía de este grupo entre los valores más penalizados del mes. Enagás ha perdido un 5% de su valor en estas semanas hasta adentrarse en un movimiento lateral “con techo en la zona de máximos anuales, 19,91-19,73, y suelo en la zona comprendida entre 17,30 y 17,06”, indica Luis Francisco Ruiz, director de análisis de Estrategiasdeinversion.com. No obstante, el descanso tomado este mes no le ha venido mal y podría ayudar a su consolidación antes de volver a marcar máximos históricos –como ya lo hiciera en mayo-: “calificamos el movimiento de consolidación dentro de una tendencia alcista de fondo y pensamos que el riesgo reside en un testeo / ruptura de resistencias. El volumen de contratación creciente respalda esta visión. El escenario permanecerá vigente mientras el precio no muestre signos de giro a la baja y con una consolidación por debajo de 17,06 confirme la ruptura de la directriz alcista y la media de 200 sesiones", dice el experto.





VISCOFAN

La verdad es que el ascenso a primera división no le ha sentado muy bien al valor. Viscofan, cuando sólo era parte del Mercado Continuo, no dejó de subir y subir pero, desde que entrara también a formar las filas del Ibex 35, su tendencia ha entrado en un lateral y acumula minusvalías cercanas al 8%. De hecho, Andrés Jiménez, CEO de Enbolsa.net, observa “distintos síntomas de debilidad. El primero es que la directriz del movimiento desde septiembre de 2011 ya ha sido perforada al alza. De hecho, ahora mismo, lo que está ocurriendo es que el valor está realizando un pullback hacia esa directriz. El segundo síntoma de debilidad que llama la atención dentro del sector es el indicador de fortaleza, que ya señala que se está comportando peor que el mercado”. En este contexto, “no me plantearía ninguna compra que no fuese por encima de los 40 euros. Es decir, una vez que supere la zona de los 40, en el primer retroceso que tenga podríamos intentarlo. Esa es una posibilidad. La otra alternativa sería buscar posiciones cortas, en caso de que perdiese los mínimos que alanzó el 26 de julio, es decir, si perdiese los 37,76 euros”, dice Jiménez.