La carrera alcista de Indra sigue atrayendo a los grandes inversores internacionales. BlackRock ha aflorado por primera vez una participación en el grupo español de tecnología y defensa, al comunicar a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) una posición del 3,002% del capital, valorada en torno a 315 millones de euros, según la información remitida al supervisor y recogida por Europa Press.
En concreto, la mayor gestora de activos del mundo controla de forma indirecta un 2,637% de la compañía, equivalente a unos 4,66 millones de acciones, cuyo valor ronda los 276,8 millones de euros tomando como referencia el precio de 59,4 euros por acción al que cotizaba Indra hacia las 10:40 horas de este martes. A esta participación se suma otro 0,365% a través de instrumentos financieros, lo que representa 643.595 acciones adicionales valoradas en aproximadamente 38,2 millones de euros.
Con este movimiento, BlackRock irrumpe en el accionariado de Indra, aunque todavía a distancia de los tres grandes socios de referencia de la compañía. Así, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) mantiene el 28% del capital, seguida de Sapa Placencia, con un 7,94%, y Amber Capital, con un 7,24%. En conjunto, estos tres accionistas controlan algo más del 43% de la empresa, una participación valorada en alrededor de 4.531 millones de euros a los precios actuales de mercado. La participación de la SEPI, cercana a los 49,5 millones de acciones, tiene un valor aproximado de 2.937 millones de euros. Por su parte, Sapa Placencia posee alrededor de 14 millones de títulos, valorados en unos 834 millones, mientras que Amber Capital controla cerca de 12,8 millones de acciones, equivalentes a unos 760 millones de euros.
Estos tres inversores se consolidaron como los principales accionistas de Indra tras la salida, el pasado mes de mayo, de los hermanos Ángel y Javier Escribano, que, a través de la sociedad Advanced Engineering & Manufacturing, mantenían una participación del 14,3% en el grupo.
Beneficio récord en el semestre
La entrada de BlackRock llega después de que Indra presentara unos resultados semestrales que reforzaron la confianza del mercado. La compañía obtuvo un beneficio neto de 219 millones de euros entre enero y junio de 2026, un 2,1% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior, gracias a la mejora del desempeño operativo de sus negocios.
No obstante, la comparación interanual está condicionada por un efecto extraordinario registrado en 2025. El beneficio de 215 millones de euros obtenido en el primer semestre del año pasado incluyó una revalorización de la participación de Indra en Tess Defence. Descontando ese impacto no recurrente, el beneficio comparable de 2025 habría sido de 138 millones de euros, lo que supone que las ganancias alcanzadas en la primera mitad de 2026 representan un crecimiento del 58,7% en términos homogéneos.