Tras un periodo de fuertes subidas en los mercados de renta variable, ¿cuál es su perspectiva para las bolsas globales? ¿Dónde identifica las principales oportunidades y riesgos a medio y largo plazo?

Mi perspectiva para los próximos años es muy positiva, ya que considero que la inteligencia artificial será un motor adicional de crecimiento económico global. Creo que, en los próximos cinco años, la economía mundial crecerá más que en los cinco anteriores. La IA impulsará numerosas innovaciones y, en mi opinión, los sectores más interesantes serán el sanitario, el tecnológico y el industrial. En este último, la convergencia entre la inteligencia artificial y la maquinaria física abre la puerta a nuevas aplicaciones. Por ello, la IA física (physical AI) será una temática de gran interés durante los próximos años.

¿Cuáles han sido los principales motores de la rentabilidad de Swisscanto Global Equity Quality en 2026 y cómo ha conseguido la estrategia superar tanto a los índices de calidad como al mercado en general (MSCI World) en los últimos años, pese al difícil entorno para el factor calidad?

Hasta finales de septiembre, la rentabilidad superior a la del MSCI World se situaba en torno a los seis puntos porcentuales. Los principales factores que contribuyeron positivamente al rendimiento fueron el sector industrial, donde teníamos inversiones vinculadas a la electrificación, y el sector tecnológico. En este último, las empresas que suministran componentes y servicios a los centros de datos se encontraban en una posición muy favorable, y algunas registraron una rentabilidad muy superior a la del mercado. La compañía que mejor comportamiento tuvo en la cartera fue Micron, cuya contribución explicó entre 1,5 y 2 puntos porcentuales de la rentabilidad superior. Además, logramos una selección de valores especialmente acertada en el sector financiero.

El concepto central del fondo es asumir el riesgo a través de la selección de valores. Por tanto, nuestra rentabilidad superior procede de esa selección de compañías, y no de adoptar sesgos hacia determinados factores de inversión.

¿Qué criterios determinan la selección de valores en su estrategia Global Equity Quality y cómo evalúan las valoraciones para decidir cuándo reducir o vender una posición?

En la mayoría de los sectores observamos una fuerte correlación entre la valoración de una compañía y su rentabilidad sobre el capital invertido (ROIC). Por ello, nuestro proceso de análisis se centra en identificar empresas capaces de aumentar su rentabilidad sobre el capital invertido en los próximos años, lo que podría propiciar una expansión de sus múltiplos de valoración. En resumen, buscamos compañías de nichos específicos que puedan experimentar una expansión de sus múltiplos como consecuencia de una mejora de su rentabilidad sobre el capital invertido.

La inteligencia artificial está impulsando las expectativas de crecimiento de muchas empresas, pero también plantea dudas sobre las valoraciones y la sostenibilidad del gasto en inversión. ¿Dónde identifica las oportunidades más atractivas y cómo evalúa qué compañías serán capaces de convertir esta tecnología en beneficios sostenibles?

Creo que hablar de inteligencia artificial como un concepto único es una simplificación que puede resultar peligrosa. Es necesario diferenciar entre software, hardware y aplicaciones. Consideramos que las aplicaciones más interesantes de cara al futuro se encuentran en el sector sanitario. Creo que la inteligencia artificial nos permitirá distinguir entre las empresas ganadoras y las perdedoras dentro de este sector. Como he mencionado anteriormente, otra área especialmente interesante es la inteligencia artificial física, que combina la IA con la robótica, los humanoides y otras tecnologías relacionadas. En nuestra opinión, este ámbito ofrece numerosas oportunidades de crecimiento.

¿Qué papel desempeña la inteligencia artificial en los sectores industrial y tecnológico?

En el sector tecnológico, actualmente el principal foco de interés está en las empresas que suministran equipos y componentes a los centros de datos. Para hacerse una idea de la magnitud de esta oportunidad, en Estados Unidos hay actualmente una capacidad de centros de datos equivalente a 50 gigavatios y, hasta 2030, esta cifra se triplicará. Estamos ante una enorme expansión de los centros de datos, que requerirá una gran cantidad de hardware. Seguimos considerando que este ámbito ofrece oportunidades de inversión muy interesantes, porque modelos de inteligencia artificial como los de Anthropic u OpenAI necesitan una infraestructura de hardware sólida para funcionar. Su desarrollo continuará impulsando la demanda durante los próximos años.

En el sector industrial, se abre una oportunidad especialmente importante para Europa: integrar la inteligencia artificial en la maquinaria y en el mundo físico, lo que conocemos como physical AI o inteligencia artificial física. Es una gran oportunidad. Actualmente, tanto Estados Unidos como China, dentro de los mercados emergentes, cuentan con un sector tecnológico de gran peso, mientras que el de Europa es mucho más reducido. Sin embargo, la integración de la IA con el mundo físico puede ofrecer a Europa una vía para desarrollar nuevas oportunidades de crecimiento.

¿Cuáles son esas oportunidades de crecimiento, en concreto, por sesgo geográfico?

Si analizamos la situación actual, observamos una competencia fundamentalmente entre Estados Unidos y China, o entre Estados Unidos y Asia, en términos más generales. En los mercados emergentes, el sector tecnológico representa el 40%, mientras que en Norteamérica supone alrededor del 37% del S&P 500. En Europa, en cambio, su peso es muy reducido. Por tanto, en el ámbito de la inteligencia artificial, la competencia se concentra actualmente entre China y Estados Unidos. Europa desempeña un papel secundario como región, pero, a medida que avancemos hacia el desarrollo de aplicaciones, surgirán oportunidades para nuevos actores y regiones. Y ahí es donde Europa puede desempeñar un papel relevante.

¿Cómo influyen las expectativas sobre los tipos de interés, las tensiones geopolíticas y la fragmentación del comercio internacional en sus decisiones de inversión?

El impacto depende completamente del sector. Cuando los tipos de interés son elevados o están subiendo con fuerza, por ejemplo, las compañías de servicios públicos (utilities) lo tienen más difícil. Estas empresas ofrecen una rentabilidad por dividendo que debe resultar atractiva en comparación con la que ofrece un bono soberano a diez años. Por ello, cuando los tipos suben, soy menos partidario de invertir en este tipo de compañías.

En cuanto a las tensiones geopolíticas, si provocan un encarecimiento de las importaciones de petróleo procedentes de Oriente Medio o de Rusia, considero que las empresas vinculadas a la eficiencia energética y a la electrificación resultan especialmente interesantes, ya que contribuyen a reducir la dependencia de las importaciones de crudo. Por tanto, la decisión depende en gran medida del sector. Cuando las tensiones geopolíticas repercuten en el precio del petróleo, me interesa especialmente la temática de la electrificación. De hecho, el fondo mantiene una infraponderación en empresas dedicadas a la exploración de combustibles fósiles y, al mismo tiempo, una sobreponderación en electrificación. ¿Por qué? Cuando el petróleo se encarece, aumenta el atractivo de los vehículos eléctricos, lo que impulsa la demanda de soluciones de electrificación. Es un ejemplo de cómo, durante los últimos diez años, la sustitución de los combustibles fósiles por la electrificación ha sido una estrategia exitosa y ha contribuido positivamente a la rentabilidad del fondo.