Los gestores activos reducen su exposición a acciones estadounidenses al nivel más bajo desde mayo.
Y es que las acciones estadounidenses han tenido un rendimiento inferior al de las acciones mundiales en 14 puntos porcentuales durante el último año, la mayor diferencia desde la crisis financiera.
Aún así, el mayor ETF del S&P 500 con ponderación equitativa, $RSP, atrajo más de 5.900 millones de dólares en entradas en febrero, la cifra mensual más alta de su historia.
Esto supera el récord anterior de +5.000 millones de dólares establecido en 2023.
Y mientras el $RSP registra entradas nunca vistas en febrero, el ETF de los 7 Magínificos, $MAGS, registra salidas récord.
Las empresas, eso sí, intentan reaccionar. El gasto de capital relacionado con tecnología se ha disparado hasta representar la mitad de todo el capex entre las compañías del S&P 500.
¿Alteración estacional?
La inestabilidad que vive el mercado no se debe solo al conflicto en Oriente Próximo, sino que, además, se encuentra inmerso en uno de los periodos estacionalmente más volátiles del año.
Aún así, nada por lo que el mercado deba preocuparse: las acciones estadounidenses, de media, han tocado fondo a mediados de marzo durante los últimos 20 años.