¿Una cartera de renta fija de transición climática, son bonos verdes?
Podríamos pensar que se trata de bonos verdes. En Aegon AM la forma en que construimos una cartera que permita a los inversores contribuir a la mitigación de la transición climática consiste en invertir en bonos de alta calidad, es decir, de la mayor calidad posible, emitidos por compañías con planes creíbles, sólidos y coherentes para afrontar esta transición climática que, inevitablemente, tendremos que vivir y llevar a cabo. Por tanto, no se trata tanto de una cartera de bonos verdes, sino de una cartera clasificada como artículo 8 según el reglamento, compuesta por bonos de alta calidad, con exposición global y, desde nuestro punto de vista —especialmente en el contexto actual—, con una característica muy relevante: su corta duración.
Con todo el mundo preocupado por la guerra de Irán y de Ucrania…, ¿se olvidan del cambio climático?
Desde nuestro punto de vista, ocurre justo lo contrario. Estos dos conflictos, tanto el de Ucrania como el de Oriente Medio, ponen aún más de relieve la necesidad de encontrar fuentes energéticas sostenibles que no dependan de los combustibles fósiles. Además, evidencian la dependencia que todavía tienen muchos países de esos combustibles fósiles y qué sucede cuando se interrumpen los canales habituales de producción y, sobre todo, de distribución. Por tanto, no solo no hacen que nos olvidemos del cambio climático, sino que lo sitúan aún más en el centro del debate. De hecho, estamos viendo cómo muchas compañías aceleran sus esfuerzos para diseñar planes y proyectos orientados a alcanzar un futuro de cero emisiones de COâ‚‚, ya sea con objetivos en 2030 o en 2045. Lo que tenemos claro es que este proceso va a llegar. Y, aunque este tipo de conflictos no son deseables, sí ponen aún más sobre la mesa la importancia de avanzar hacia la independencia energética, especialmente a través de energías renovables.
¿A cuanta rentabilidad hay que renunciar para invertir en cambio climático?
Este es uno de los mitos clásicos: cuánto tengo que renunciar si quiero tener una cartera sostenible. En Aegon AM llevamos más de 30 años siendo gestores sostenibles, donde la inversión responsable es un pilar imprescindible y fundamental de nuestra forma de gestionar, y consideramos que a largo plazo se ha demostrado que las inversiones socialmente responsables aportan valor. Por ello, creemos que incorporar criterios sociales, medioambientales y de gobernanza en las carteras es fundamental para seguir generando rentabilidad. Es decir, no solo no resta, sino que además puede combinarse, como comentábamos, con una cartera global, de corta duración y compuesta por bonos de empresas de la mayor calidad, lo que permite añadir otra fuente de rentabilidad a la inversión final del inversor. En definitiva, no es necesario renunciar a la rentabilidad para invertir en carteras de transición climática. La inversión responsable no resta, y además contribuye a avanzar hacia un entorno más sostenible en el futuro.
¿Cómo podemos creer que en lo que invertimos realmente está alineado con los objetivos de Cambio Climático?
A lo largo de estos 30 años hemos comprobado que la transparencia es fundamental para conocer qué planes y proyectos tienen las compañías en las que invertimos en relación con ese objetivo común de alcanzar cero emisiones de COâ‚‚. Para ello, utilizamos criterios tanto internos como externos que nos permiten evaluar y comprender mejor dichos planes. Además, damos gran importancia a la transparencia de los datos, que consideramos clave en este proceso. También creemos firmemente en la propiedad activa. Es decir, una vez que invertimos en una compañía, trabajamos con ella, la entendemos y la acompañamos para que sus planes sigan desarrollándose en el futuro. No se trata solo de ser parte de la solución, sino también de colaborar activamente en ella. Asimismo, a nivel corporativo en Aegon AM trabajamos para reducir nuestra propia huella de carbono y mejorar la eficiencia de nuestro consumo energético en la medida de lo posible. Por tanto, sí es posible tener visibilidad y confianza en que una cartera está compuesta por bonos de compañías que están avanzando en la transición y mitigación del cambio climático, más allá de que, en ocasiones, el contexto de mercado pueda desviar la atención.