Algunos fondos se quedan fuera de este top 10, como el Eurizon Top US Research, algunos fondos de JPM, o el Capital Group Investment Company of America. Otros fondos de gestoras que ya están en el top 10 no están, como el Amundi US Pioneer, o el FTGF ClearBridge US Value, que pueden tener más sentido para el momento actual si te asusta la tecnología.
Vamos, que hay otros fondos que puede que me gusten más, pero cuantitativamente, estos son los fondos que salen. Así que me ciño a ellos, pero avisando que hay otros excelentes que se quedan fuera.
| BNPP Rspnb US Value Mlt-Fac Eq | BNP Paribas Asset Management |
| Amundi S&P 500 Screened INDEX | Amundi |
| Jupiter Merian NA Eq | Jupiter Asset Management |
| iShares North America Idx | BlackRock Asset Management |
| BNY Mellon US Equity Income | BNY Mellon Fund Management |
| Vanguard U.S. 500 Stk Idx | Vanguard Group |
| Robeco BP US Large Cap Equities | Robeco Asset Management |
| DPAM B Eqs US Slction MSCI Index | Degroof Petercam Asset Management |
| FTGF Putnam US Research | Franklin Templeton |
| ODDO BHF US Equity Trend | ODDO BHF Asset Management |
Vamos a explicar de forma sucinta en qué consiste cada una de estas 10 formas distintas de comprar Estados Unidos.
BNP Paribas Responsible US Value Multi-Factor Equity
es probablemente uno de los fondos más distintos de la lista. Es un fondo de grandes compañías value y utiliza un enfoque multifactor en lugar de limitarse a ponderar las empresas por su tamaño en bolsa. La consecuencia es importante porque su cartera se parece bastante poco al S&P 500.
Los sectores financiero y sanitario rondan cada uno una cuarta parte de la cartera, mientras tecnología se mueve alrededor del 21%. Destacan compañías como Johnson & Johnson; Bristol-Myers Squibb; Regeneron; Travelers, 2,46%; y Allstate, 2,36%. Después aparecen Charles Schwab, Bank of New York Mellon o Hartford Financial. Es decir, mucha salud, aseguradoras y servicios financieros y ninguna dependencia de Nvidia, Apple o Microsoft para explicar el comportamiento del fondo.
Amundi S&P 500 Screened Index
Aquí estamos ante gestión indexada, aunque con una versión filtrada. Y esos filtros terminan alterando bastante los pesos.
Tecnología supone el 38,54% de la cartera, seguida por servicios financieros con un 13,32%, salud con un 11,82% y comunicaciones con un 11,10%.
La concentración es importante. Nvidia, Microsoft y Alphabet pesan mucho. Y las 10 primeras posiciones son el 42% de la cartera. Es un buen ejemplo de que indexado no significa necesariamente muy diversificado por pesos. Es decir, se puede tener más de 300 compañías y que unas pocas determinen una parte importante del resultado.
Jupiter Merian North American Equity
Es uno de los casos más interesantes de la selección porque está a medio camino entre indexación y gestión activa. Es un proceso sistemático, cuantitativo, all-cap y sin sesgos permanentes de estilo.
Actualmente, tecnología domina. Nvidia, Apple, Microsoft, Broadcom y Micron… Esas 5 posiciones suman algo más del 20%. Amazon y Alphabet van después.
iShares North America Index
Este es el fondo más puro para quien simplemente quiere comprar Estados Unidos y reducir al mínimo las decisiones del gestor.
El fondo reproduce bastante bien el índice. No se trata de ser más listo que el índice, sino de capturar el comportamiento del mercado. Por eso puede funcionar como núcleo de una cartera, siempre que el inversor sea consciente de que está comprando el mercado estadounidense, aceptando su elevada concentración en megacapitalizadas tecnológicas.
BNY Mellon US Equity Income
Cambio completo de tercio. Es gestión activa, con sesgo value y una orientación hacia compañías capaces de generar rentas.
Su reparto sectorial deja clara la diferencia frente al S&P 500. Servicios financieros pesan un 24,18%, salud un 14,59% y tecnología únicamente un 13,04%. Después encontramos industriales, 9,82%; energía, 9,46%; y consumo defensivo, 9,20%.
Microsoft sigue siendo su primera posición con un 4,73%, pero detrás aparecen JPMorgan, 4,15%; UnitedHealth, 3,79%; Fifth Third Bancorp, 3,53%; y Assurant, 3,47%. Aquí sí existe una apuesta clara por ser diferente al mercado.
Vanguard U.S. 500 Stock Index
Pocas complicaciones, como el iShares North America Index. Replica el S&P 500 y, en la medida de lo posible, utiliza réplica completa, comprando todos los valores del índice con pesos aproximados a los del propio S&P 500.
Su cartera es casi la fotografía de la bolsa estadounidense. No hay una decisión del gestor sobre si esas empresas están caras o baratas. Si aumenta su capitalización, aumenta su peso. Esa es precisamente la principal fortaleza y, al mismo tiempo, una de las características que el inversor debe conocer de la indexación por capitalización.
Robeco BP US Large Cap Equities.
Volvemos a la gestión activa y, además, a un value clásico. Es el fondo premiado en los últimos premios de Estrategias de Inversión en la categoría de renta variable de Estados Unidos.
Finanzas y salud son dos patas fundamentales de este fondo. Aunque tecnología también es vital, aunque en eso no se diferencia tanto de los indexados. Amazon es la primera posición de lejos, JPMorgan, Microsoft, ConocoPhillips y US Foods, van después.
Es una cartera donde energía, industriales, materiales y financieras tienen bastante más presencia que en un S&P 500. Eso significa que puede hacerlo muy distinto al índice durante largos periodos. Y esa es, precisamente, la razón de tener un fondo activo.
DPAM B Equities US Selection MSCI Index
El nombre puede despistar, porque dice selection e index al mismo tiempo. Es como un índice de grandes compañías americanas. Por tanto, la concentración es incluso mayor que en otros. Para bien y para mal. Las cuatro primeras posiciones suman casi el 35%; las diez mayores alcanzan el 47% de todo el fondo. Tesla, AMD, Johnson & Johnson, Visa y Mastercard completan ese top 10.
Recuerdo, a raíz de este fondo, que no todos los pasivos son iguales. El índice al que replica, sus reglas cuantitativas y la ponderación importan muchísimo más de lo que parece leyendo únicamente la palabra indexado.
FTGF Putnam US Research
Es gestión activa con un ADN muy ligado al análisis fundamental, aunque se parezca bastante más al índice que los fondos de BNY Mellon (cuidado con los nombres, ahora la gestora es BNY Investments) o el de Robeco. Tecnología representa alrededor del 37% de la cartera.
Apple es la primera posición, con un 7,38%; Microsoft pesa un 7,23%; Nvidia, un 5,70%; Alphabet A, un 5,28%; y Amazon, un 4,77%.
La diferencia respecto a un indexado no está aquí tanto en excluir a las megacapitalizadas como en decidir cuáles merecen más o menos peso. Esa distinción es donde un gestor activo intenta generar alfa.
ODDO BHF US Equity Trend.
También es gestión activa. Aunque, lógicamente tiene como referencia al S&P 500, no pretende replicarlo y puede separarse de forma sustancial del índice para tratar de superarlo.
Tecnología también domina, pero el fondo introduce también desviaciones a través de posiciones como JPMorgan, Welltower y Bank of New York Mellon.
Es una gestión activa que acepta buena parte de los grandes ganadores del índice y trata de añadir valor modificando pesos e incorporando ideas fuera del núcleo tecnológico típico.
Rentabilidades anualizadas
Fuente: Carlos Arenas Laorga, con datos de Morningstar Direct
Para mi gusto, hay demasiados fondos muy parecidos al índice en este listado, pero es lo que hay. Como decía al principio, algunos fondos excelentes han quedado fuera y otros con un sesgo quizá mejor para los meses que vienen tampoco entran. Pero eso no quiere decir que los 10 señalados no sigan siendo los que tienen, al menos a 5 años, las mejores ratios. Baste ver las rentabilidades anualizadas el gráfico anterior.
Un inversor puede comprar prácticamente el S&P 500 con Vanguard; utilizar un índice filtrado con Amundi; ampliar la exposición a Norteamérica con iShares; introducir modelos sistemáticos con Jupiter; o separarse del mercado mediante estrategias Value como BNP Paribas, Robeco o BNY Mellon.
Cuando unas pocas compañías explican una parte muy importante del comportamiento de los índices, elegir el vehículo de inversión también significa decidir cuánto queremos depender de ellas.
Por eso, antes de escoger cuál de estos 10 fondos nos gusta más, la pregunta no debería ser cuál ha obtenido mayor rentabilidad. La pregunta correcta es qué estamos comprando, qué papel queremos que cumpla dentro de la cartera y qué comportamiento estamos dispuestos a soportar cuando su estilo pase varios años sin acompañar al mercado.