La subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) no ha sentado bien a la operadora de telecomunicaciones española. Una empresa con un fuerte endeudamiento que a finales del primer trimestre de este año se elevaba hasta los 25.332 millones de euros. Una cifra muy abultada que se verá afectada por el incremento del precio del dinero cuando refinancie parte de esa deuda financiera neta. Así, la cotización de Telefónica se movía el 11 de junio -día de la decisión del BCE- en los 3,92 euros, y dos semanas después lucha por cerrar el mes en los 3,60 euros.
Pese a ello, la operadora presidida por Marc Murtra todavía acumula una revalorización en el año del 3%, aunque cogiendo un periodo de doce meses registra una pérdida de valor del 19,48%. En este mes de junio el retroceso de la acción ha sido del 8,83%. Desde la euforia de las puntocom, con su baluarte de Terra, en el año 2000, la firma ha perdido un 81% de su valor, cuando se movía en los 19 euros y llegó a rozar los 30 en marzo de ese año. Pero todo eso es ya historia por la que han pasado tres presidentes de la compañía que, actualmente, se encuentra en pleno proceso de desinversión con el fin de aligerar su deuda.
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Al calor de los resultados presentados en mayo de este año, los cambios en los precios objetivos de los distintos analistas resultaron muy contradictorios. El menos generoso fue Bank of America que confería un valor de 3 euros a la acción, mientras que Goldman Sachs se mostraba mucho más optimista con un horizonte a un año de 4,7 euros por título. La media de los 18 analistas que opinaron sobre la operadora es de 3,73 euro por acción, no demasiado lejos de donde se mueve actualmente.
Sin embargo, en junio las seis firmas que se han pronunciado sobre el valor “merecido” por Telefónica sitúan su precio objetivo en los 4,158 euros de media, con BNP Paribas en la parte baja con 3,3 euros por título, mientras Sabadell sobrepondera estas acciones cuyo precio justo estaría en los 4,7 euros. Es un espectro de opinión menor, pero más favorable al emitido en mayo cuando se conocieron las cifras.
Una de las bazas es la rentabilidad por dividendo de la compañía. En noviembre de 2025, la empresa anunció un dividendo en efectivo por acción para 2026 de 0,15 euros por acción (la mitad que los ejercicios anteriores), que se pagará en junio de 2027. Este pago supone a los precios actuales una ganancia para el accionista por el corte del cupón del 4,17%