Las actas de la última reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) han revelado que "muchos" participantes consideran "necesario" que el banco central estadounidense acometa una futura subida en los tipos de interés si la inflación no disminuye.

Según las actas de la reunión del 29 de julio, algunos participantes expresaron su preocupación de que las condiciones financieras actuales podrían no ser lo suficientemente restrictivas para facilitar un retorno de la inflación al 2%. A pesar de esto, la mayoría de los asistentes respaldó mantener el rango actual de tipos de interés, argumentando que la información acumulada entre reuniones podría proporcionar mayor claridad y reducir la incertidumbre sobre las perspectivas de inflación.

Varios miembros del FOMC destacaron que los aumentos de precios de los servicios y productos básicos seguían siendo elevados. Incluso excluyendo los productos más susceptibles a los efectos del conflicto en Oriente Próximo y de los aranceles, la inflación subyacente se mantenía alta. Los participantes señalaron que las perspectivas de inflación eran inciertas y que los riesgos inflacionarios estaban al alza, especialmente debido a la escalada del conflicto en Oriente Próximo.

La Reserva Federal decidió mantener los tipos de interés en el rango objetivo del 3,50% al 3,75%, cumpliendo con las expectativas del consenso de analistas. Esta decisión se tomó con una mayoría de nueve votos a favor y tres en contra, que preferían subir un cuarto de punto el precio del dinero. Este cambio en la votación refleja los debates expuestos en las actas.

Propuesta de reducir reuniones de política monetaria

El presidente de la Fed, Kevin Warsh, mencionó su preferencia por reducir el número de reuniones de política monetaria a seis anuales, que se celebrarían cada dos meses en lugar de las ocho programadas actualmente para 2026. Warsh argumentó que esta reducción permitiría acumular más información entre reuniones y brindaría a los responsables políticos más tiempo para analizar cuestiones estratégicas de política monetaria. Aunque esta propuesta no afectaría al calendario vigente, Warsh solicitó la opinión del FOMC al respecto.