El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) celebra entre el martes y el miércoles una nueva reunión de política monetaria. El mercado da por descontado al 100% que no habrá movimientos en los tipos de interés en esta cita, y tampoco habrá en esta ocasión previsiones macroeconómicas o diagrama de puntos. En ese sentido, toda la atención estará puesta en el presidente Jerome Powell, que debería dejar el cargo el 15 de mayo.

La Reserva Federal ha mantenido los tipos de interés en un rango entre el 3,50% y el 3,75% desde diciembre del año pasado, y todo parece indicar que así seguirán cuando el miércoles 29 de abril el presidente de la institución, Jerome Powell, comparezca ante la prensa para explicar las decisiones adoptadas por el FOMC.

Será su última conferencia de prensa, ya que durante el fin de semana el senador republicano Thom Tillis aseguró estar dispuesto a poner fin a su bloqueo a la nominación de Kevin Warsh para la presidencia de la Reserva Federal, luego de que el Departamento de Justicia archivara la investigación penal contra Powell.

Con el apoyo de Tillis, la confirmación del candidato del presidente Donald Trump para dirigir la Fed está prácticamente asegurada. El Comité Bancario del Senado votará la confirmación de Warsh el miércoles, y el pleno del Senado podría abordarla poco después.

Por ello, en esta comparecencia de Powell “surgirán preguntas sobre cómo percibe su legado y su relación con el presidente Trump”, señala el equipo de análisis de ING Research que dirige James Knightley. También sobre “si optará por permanecer en la Reserva Federal”, ya que hay que recordar que el 15 de mayo abandonará la presidencia, pero que su mandato como gobernador no termina hasta enero de 2028. 

En cuanto a las perspectivas de la política monetaria, “es improbable que se produzcan novedades significativas”, cree Knightley. Las actas de la última reunión del FOMC indicaron que la gran mayoría de los miembros del consideraba que los riesgos para el empleo se inclinaban a la baja, mientras que el avance en materia de inflación probablemente sería más lento debido a los obstáculos económicos generados por los acontecimientos en Oriente Medio. “Es probable que el comité siga evaluando la situación de esta manera, sin que se prevea ningún cambio inmediato en la política monetaria”, apuntan los expertos del banco holandés.

La Reserva Federal se encuentra en una posición difícil y se espera que mantenga una política restrictiva”, cree Raphaël Thuin, director de Estrategias de Mercados de Capitales de Tikehau Capital, que pone énfasis en un entorno en el que la inflación sigue siendo resistente por factores como los aranceles, la fortaleza del mercado laboral y el aumento de los precios de la energía vinculado al conflicto con Irán. En este sentido, subraya que la inflación en EEUU presenta “características más estructurales”, lo que podría implicar que la política se mantenga restrictiva durante más tiempo, aunque “una bajada de tipos es posible a finales de 2026 si la inflación se modera claramente”.

Christian Scherrmann, Economista jefe de DWS para EEUU, apunta además que la reciente audiencia de Warsh “resultó desalentadora para los partidarios de una política monetaria expansiva”. El futuro presidente “reveló que la reducción del balance (y el consiguiente recorte de tipos) es un proyecto a largo plazo más que una medida táctica. Además, las perspectivas de una desinflación impulsada por la IA y de posibles impulsos al crecimiento siguen sin estar claras”.

Scherrmann piensa que la principal tarea de la Fed a corto plazo es “vigilar si los efectos de segunda ronda derivados de los precios del petróleo no se reflejan en la inflación subyacente y si las presiones sobre los precios provocadas por los aranceles han alcanzado su punto álgido o están empezando a remitir —dos condiciones necesarias para que se produzcan recortes de tipos a lo largo del año”. El tercer elemento importante, “la situación del mercado laboral, parece estar bien por el momento”.