Pablo García, director general de Divacons AlphaValue, señaló que, pese a que el mercado parece estar muy pendiente del conflicto geopolítico y de la evolución del petróleo, el verdadero motor de las bolsas sigue siendo la inteligencia artificial. En su opinión, el crudo ha tenido movimientos bruscos durante las primeras semanas del conflicto, pero se mantiene en una zona relativamente acotada, entre los 95 y los 105 dólares por barril, por lo que no considera que sea el principal factor que está determinando el comportamiento de los mercados. Recordó que, incluso cuando el petróleo llegó a situarse en niveles de 110 dólares, los índices estadounidenses continuaron marcando máximos, mientras otros mercados como el Kospi o el Nikkei seguían mostrando una fortaleza destacada.

García explicó que la atención de los inversores está puesta sobre todo en la liquidez que sigue entrando en el sector tecnológico, impulsada por la gran megatendencia de la inteligencia artificial. Reconoció que las valoraciones son exigentes y que dentro de su firma se está debatiendo la conveniencia de comenzar a tomar beneficios. No obstante, defendió que, desde el punto de vista de la gestión, cuando una tendencia ha funcionado con tanta fuerza y ya se está dentro del mercado, lo razonable es mantenerse mientras no aparezcan señales claras de giro. Según indicó, no tendría sentido subirse ahora a un tren que ya circula a gran velocidad, pero quienes ya viajan en él deberían aprovechar la tendencia, porque esta sigue siendo su aliada.

El director general de Divacons AlphaValue admitió que empiezan a observarse ciertos rasgos propios de una burbuja, con subidas muy intensas en algunos valores tecnológicos y movimientos llamativos en Asia y en compañías como Micron. Sin embargo, subrayó que los beneficios empresariales están acompañando. Destacó que en el primer trimestre el beneficio por acción en Estados Unidos creció un 29%, mientras que en Europa avanzó un 11,5%. Dentro de la tecnología estadounidense, el crecimiento medio de los beneficios habría sido superior al 55%, lo que ayuda a justificar parte del entusiasmo inversor. En Europa, en cambio, el avance de resultados ha estado mucho más concentrado en energía, financieras y algo de tecnología.

García añadió que el mercado privado y las colocaciones previas a posibles salidas a bolsa están viviendo una fuerte demanda, con nombres como Anthropic, OpenAI o SpaceX en el centro del interés inversor. A su juicio, este podría ser uno de los años más relevantes de la historia en colocaciones, lo que absorbería liquidez de otros sectores y activos, incluidos los bonos y el oro. Aun así, afirmó que el dedo está cerca del botón de venta, aunque todavía no ve señales suficientes para ejecutar beneficios.

Fuera de la tecnología, destacó el buen comportamiento de las telecomunicaciones europeas, un sector tradicionalmente olvidado que acumula fuertes subidas, pero que acumulan avances superiores al 27% de media.

Explicó que los inversores han buscado sectores defensivos como telecomunicaciones y utilities ante la falta de apetito por los bonos. Pese a ello, señaló que su firma ha comenzado a incorporar bonos soberanos en las carteras, al considerar atractivas sus rentabilidades a largo plazo.