En concreto, las contrataciones de trabajadores no agrarios ascendieron en 113.000 el mes pasado, muy por debajo de lo que estimaban los expertos, que habían previsto unas 185.000 contrataciones. Hay que recordar que diciembre también decepcionó ya que sólo se produjeron 75.000 nuevos contratos. (Ver:
EURUSD el mejor lugar para operar con el dato de empleo)

Sin embargo, como ya viene siendo una constante, la tasa de paro sigue cayendo y el mes pasado se situó en mínimos desde octubre de 2008 al caer desde el 6,7% hasta el 6,6%.



Los expertos de JP Morgan explican que históricamente es tradicional un mal dato en enero. Y apuntan que “cuando la sorpresa era negativa en los payrolls vs estimaciones de consensus, lo era en una media de
-54.000. Mientras cuando la sorpresa ha sido positiva la media era de más 119.000 puestos de trabajo más”

El dato ha sido mucho más negativo, por tanto de lo que ha solido ser históricamente. Para que la regla de JP Morgan se hubiera ajustado a la media hubieran sido necesarias 18.000 contrataciones más.

En la firma explican que "desde el 2001 en 10 de los 13 años el dato de Enero ha salido por debajo de consensus. En fin, como todos sabemos acertar el dato de los payrolls mensuales es como jugar a la lotería".



Y esta vez parece que el frío no ha sido el responsable de este mal dato, ya que muchas de las contrataciones que se han producido han sido dentro del sector de la construcción, uno de los que más se resiente cuando se suceden olas de frío. El mes pasado, de hecho, ha sido uno de los más gélidos en las últimas décadas en este país.

Los sectores en los que la contratación han sido más débiles han sido en retail, energía, gobierno y educación y sanidad.

Muchos expertos consideran que lo que ocurre es que el mercado laboral estadounidense está perdiendo “momentum”. Esto unido al mal dato de actividad industrial que se publicó el lunes –ISM manufacturero quedó en mínimos de 8 meses-, podrían provocar más nerviosismo entre los inversores.

Sin embargo hay chispas positivas en el dato de hoy. Así, la tasa de participación ha subido ligerísimamente, aunque se mantiene en mínimos desde1978. En concreto ha mejorado hasta el 63% desde el 62,8%. Aún muy débil.



Lo que se preguntan los expertos ahora es si estos datos serán suficientes como para ralentizar el ritmo de tapering que ha puesto en marcha la Reserva Federal el pasado mes de enero y que ha dejado en 65.000 millones de dólares mensuales la cifra que se emplea para comprar bonos y MBS.