¿Qué ajustes hemos realizado en las carteras?

  • La plata gana impulso: Los metales preciosos subieron con fuerza en agosto y superaron importantes niveles de resistencia (oro > 4.500 USD). Ahora también repuntan los flujos hacia los ETF. Estamos aumentando nuestras posiciones en plata, ya que vemos aquí aún más potencial que en el oro.
  • Infraponderamos más el USD: Debido a las intervenciones del Departamento del Tesoro de EE. UU., la desdolarización ha retomado impulso tras una pausa de aproximadamente un año. Por ello reducimos la cuota de dólares estadounidenses en nuestras carteras.
  • Aumentamos la sobreponderación en emergentes: Las acciones de los mercados emergentes corrigieron con fuerza en julio y se han abaratado claramente (PER de 10). El crecimiento de los beneficios sigue siendo muy sólido (70% para 2026). Especialmente en los “high flyers” de Corea y Taiwán se ha producido cierta toma de beneficios. Aumentamos así nuestra sobreponderación.
  • Sectores interesantes en Canadá: Actualmente consideramos atractivos los sectores financiero, energético y de materias primas. Esto coincide con la composición del índice bursátil canadiense, por lo que adoptamos tácticamente una posición sobreponderada. La actual disputa comercial es menos relevante para estas acciones.
  • Duración más Australia, menos EE. UU.: Seguimos con duración larga en el extranjero, pero actualmente consideramos Australia más atractiva que EE. UU. Allí los rendimientos se sitúan en torno al 5%, la deuda pública, con una ratio deuda/PIB del 50%, es baja y la economía se está debilitando.

Renta fija: las intervenciones del Departamento del Tesoro de EE. UU. generan nerviosismo

En agosto, el Departamento del Tesoro de EE. UU. mostró una actitud especialmente intervencionista. Primero apoyó al yen en colaboración con el Banco de Japón y, posteriormente, anunció un aumento de las recompras de bonos del Tesoro estadounidense a largo plazo. El objetivo era aplanar la curva de rendimientos y reducir la carga por intereses del Gobierno estadounidense.

Sin embargo, ambos efectos se disiparon rápidamente, lo que refleja un cierto grado de nerviosismo en los mercados. Como consecuencia, el dólar perdió alrededor de un 3 %, mientras que los tradicionales activos refugio, como los metales preciosos y las criptomonedas, registraron fuertes avances. Esto podría ser una señal de que los inversores están perdiendo confianza en el dólar o buscan protegerse frente a una posible depreciación.

No atribuimos el fuerte aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense principalmente a los temores relacionados con la inflación o el endeudamiento, ya que las expectativas de inflación continúan ancladas. Además, los rendimientos también han aumentado de forma significativa en países con niveles de endeudamiento más reducidos. Por tanto, consideramos que se trata más bien de un fenómeno global relacionado con los tipos de interés que de un problema específico de EE. UU.

Dado que la rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 30 años ha superado niveles técnicos relevantes, reducimos el riesgo en este segmento y desplazamos nuestra atención hacia Australia. En términos generales, seguimos considerando atractivos los bonos soberanos ante los actuales y elevados rendimientos reales, por lo que mantenemos nuestra posición sobreponderada.

Gráfico 1: los rendimientos de EE. UU. rompen al alza, el dólar se debilita

Renta variable: acciones mineras al alza 

El repunte de las acciones tecnológicas que esperábamos se materializó en agosto y probablemente continúe durante septiembre. Por ello, mantenemos nuestra sobreponderación en valores tecnológicos y volvemos a aumentar nuestra exposición a los mercados emergentes.

Además del sector tecnológico, consideramos atractivos los bancos y las compañías mineras, especialmente en Canadá. En consecuencia, incrementamos nuestra exposición al mercado canadiense en detrimento de las compañías de pequeña capitalización.

Las acciones suizas siguen presentando valoraciones elevadas y un perfil defensivo, por lo que mantenemos nuestra posición infraponderada. En renta variable europea mantenemos una posición neutral. Aunque la coyuntura comienza a ganar impulso, la fortaleza del euro probablemente ejercerá presión sobre la evolución de los beneficios empresariales. Por otro lado, los bancos europeos, tras una espectacular revalorización de más del 200 % en los últimos tres años, parecen haber alcanzado niveles de valoración exigentes.

Inversiones alternativas y divisas: la desdolarización vuelve a ganar impulso 

Pasamos a una posición sobreponderada en metales preciosos, donde seguimos viendo un mayor potencial en la plata que en el oro.

El proceso de desdolarización parece estar ganando nuevamente impulso y, por este motivo, reducimos nuestra exposición al dólar estadounidense, al tiempo que aumentamos la exposición al dólar australiano y al euro.