La estrategia DPAM B Equities NEWGEMS Sustainable está conformada por siete temáticas, entre las semiconductores e IA, ¿Qué áreas presentan valoraciones más atractivas?

El fondo DPAM B Equities NEWGEMS Sustainable está estructurado en siete temáticas: nanotecnología, ecología, wellness, Generación Z y sociedad, Manufacturing 4.0 y ciberseguridad. Dentro de ellas destacan las subtemáticas vinculadas a la inteligencia artificial, en las que desde DPAM vemos el crecimiento del futuro.

Se trata de empresas que no son las puramente vinculadas a la inteligencia artificial, como pueden ser los semiconductores, que forman parte de la cadena de valor, sino de muchas compañías dentro de la sociedad, todo lo que hacemos a través del móvil y de las nuevas generaciones, así como cadenas de producción que se están beneficiando cada vez más de esta nueva tendencia de la inteligencia artificial, que está empezando a avanzar a ritmos cada vez más acelerados.

En este contexto, la selección de compañías vuelve a ser clave para identificar nuevas oportunidades en renta variable ¿qué compañías destacaría? ¿Cuáles de ellas han presentado un mejor comportamiento en lo que va de 2026?

En este 2026 estamos viendo comportamientos muy diferentes entre compañías. Algunas empezaron muy bien el año, pero durante el verano han sufrido ciertos ajustes, mientras que otras que comenzaron con peor comportamiento han despuntado en los últimos meses. En este contexto, el enfoque diversificador permite seleccionar empresas con potencial de revalorización a medio y largo plazo.

Desde DPAM vemos, además, que las valoraciones dentro de la cartera de NEWGEMS se encuentran en rangos bajos, lo que abre oportunidades de inversión. Entre ellas encontramos compañías que están fuera de la temática de la inteligencia artificial, como Casella Waste, dedicada a la gestión de residuos, o CATL, fabricante de baterías para vehículos eléctricos, que presentan oportunidades interesantes.

Al mismo tiempo, también encontramos valor en compañías vinculadas a la inteligencia artificial. Nvidia, por ejemplo, cotiza a PER mínimos de los últimos cinco años, y algunas empresas de software se encuentran igualmente en niveles bajos de valoración. Por eso, al combinar el potencial de crecimiento a medio y largo plazo con los precios y las valoraciones actuales, encontramos oportunidades de entrada muy atractivas para la cartera.

¿Cómo veis las valoraciones de las compañías en cartera respecto a sus niveles históricos?

En DPAM NEWGEMS hacemos siempre una comparativa de los ratios de la cartera con los del índice de referencia. Lo que estamos viendo actualmente es que la cartera de DPAM NEWGEMS presenta una rentabilidad, medida a través del ROE, de más del doble que la del índice de referencia. Además, el crecimiento de los beneficios por acción durante los últimos cinco años también duplica, y casi triplica, al del índice, mientras que el potencial de crecimiento de los beneficios por acción para el próximo año es igualmente muy superior.

Al mismo tiempo, se trata de empresas mucho menos apalancadas y que generan más flujos de caja en relación con el valor de la empresa que las compañías del índice de referencia.

Si nos fijamos en el PER y comparamos la valoración actual de la cartera de DPAM NEWGEMS con la de hace cuatro o cinco años, entonces pagábamos, de media, una prima del 40% por estas empresas. Ahora, sin embargo, la valoración del fondo está en línea con la del índice de referencia. Por tanto, es un buen momento de entrada para capturar el crecimiento de estas acciones y empresas, que, además, continúan sorprendiendo al alza en sus resultados empresariales, con cada vez más ingresos, mayores beneficios por acción y unos márgenes que se están expandiendo.

¿Qué aporta un enfoque multitemático a la hora de invertir en renta variable?

El enfoque multitemático de NEWGEMS nos permite diversificar. Es cierto que muchas de las empresas en las que invertimos tienen cierto sesgo tecnológico, pero no se trata de apostar por una única temática. Cuando pensamos en inteligencia artificial o tecnología, vemos que hay otras ramas de la economía que también se están beneficiando de estas tendencias.

Una de ellas es el sector salud, tanto por el desarrollo y la investigación de medicamentos como por todo lo que denominamos MedTech y las aplicaciones que se están desarrollando. También tenemos la ciberseguridad, que acompaña a esta transformación, y la Generación Z, vinculada a un uso cada vez mayor de las aplicaciones móviles y de la digitalización.

Ya no pensamos en llamar a una agencia de viajes para reservar un hotel, sino que podemos hacerlo directamente desde el móvil a través de aplicaciones como Booking o Airbnb. También está toda la parte de sociedad, presente en las plataformas tecnológicas, los videojuegos y el ocio, así como en las plataformas de comercio como Amazon. Ya no acudimos directamente a las tiendas físicas, sino que resulta muy fácil hacer las compras a través de las aplicaciones.

Todo ello nos aporta diversificación y permite que, en cualquier momento del año, algunas empresas tengan un mejor comportamiento mientras que otras se queden más rezagadas. Sin embargo, en el cómputo global y a medio y largo plazo, esta diversificación nos permite capturar todo el valor de las tendencias de crecimiento que observamos en DPAM.

De cara a los próximos meses, ¿dónde creéis que pueden estar las oportunidades más interesantes?

Las mayores oportunidades que estamos viendo se encuentran en la cadena de valor de la inteligencia artificial y en todas las ramificaciones que puede tener dentro de los distintos sectores de la economía. Cuando pensamos en inteligencia artificial, la primera palabra que nos viene a la cabeza son los semiconductores, pero hay mucho más allá del diseño de los chips, a través de Nvidia, o de su producción, a través de Broadcom. También está todo lo relacionado con las aplicaciones para la memoria, así como la construcción de centros de datos y la capacidad de memoria.

Por tanto, cuando pensamos en oportunidades de inversión, vemos que la cadena de valor es muy amplia y que cada una de las subtemáticas cuenta con empresas que están demostrando un crecimiento de futuro y que tienen potencial para generar valor a medio y largo plazo.

Con el cambio en el escenario de tipos interés ¿Qué oportunidades se abren para la renta variable global?

Desde DPAM estamos viendo que la subida de tipos que vamos a presenciar durante 2026, y que podría prolongarse en 2027, no es comparable con lo que vivimos en 2022-2023. Por tanto, no esperamos un descuento tan agresivo a nivel de las empresas.

Lo que sí es cierto es que las rentabilidades de algunas compañías se van a comprimir más en función de sus balances, y serán aquellas con balances más saneados las que estén mejor preparadas para afrontar este escenario. Desde DPAM NEWGEMS, nuestro enfoque consiste siempre en invertir en empresas solventes, poco apalancadas, con un modelo de negocio bien definido y una ventaja competitiva. Por ello, intentamos evitar compañías altamente apalancadas y con una mayor sensibilidad a las subidas de tipos.

Dicho esto, los sectores más tangibles y con mayor duración, como el real estate, serán los que sufran algo más, ya que sus rentabilidades están más ligadas a los tipos de interés y existe una correlación inversa. En cambio, aquellas empresas con mayor crecimiento y una expansión más rápida serán capaces de absorber mejor esta subida de tipos.