Un reciente estudio de S&P Global Ratings destaca las elevadas emisiones de los gigantes de Internet, ligados con los desarrollos de proyectos de Inteligencia Artificial (IA), ya sea la compra de hardware, software o creación de centros de datos. Aunque estas compañías tienen una gran capacidad de financiar estos proyectos con capital propio, ha preferido acudir al mercado de bonos para diversificar sus riesgos. Meta Platforms ('AA-') emitió 30.000 millones de dólares en bonos globales a 19 años con un rendimiento al vencimiento del 5,1%, destinados a la infraestructura necesaria para sostener sus modelos de IA; Alphabet('AA+') emitió 25.000 millones de dólares en bonos globales a 19 años con una rentabilidad del 4,5%, con 7.400 millones en euros y una rentabilidad del 4,375%; y Amazon ('AA') captó 15.000 millones de dólares en bonos globales a 16 años con un rendimiento al vencimiento del 4,7% y con esta operación regresaba al mercado de capitales después de tres años de ausencia. La firma de Jeff Bezos tuvo una gran demanda, superando los 80.000 millones de dólares en órdenes de inversores.
“Las empresas de hiperescaladores ocuparon los cuatro primeros puestos en emisiones trimestrales, con el holding Blue Owl, Beignet Investor, obteniendo 27 000 millones de dólares en bonos sénior garantizados a 24 años (calificación 'A+') con un rendimiento al cierre del 6,6% para el diseño y la construcción de un enorme campus de centros de datos en la parroquia de Richland, Luisiana”, recoge el informe de S&P Global Rating.
Aunque los tipos de interés se mantienen altos, estas compañías gozan de las mejores calificaciones crediticias, lo que les permite financiarse con primas muy bajas sobre los bonos del Tesoro (spreads de entre 0,55 y 1,07 puntos porcentuales). Sin embargo, no se descarta que una avalancha de estas emisiones pueda tensar el mercado de deuda pública estadounidense. Desde Goldman Sachs apuntan que “un mayor gasto en capital financiado con deuda podría exacerbar las tensiones, aunque creemos que, en última instancia, lo que más importa es el equilibrio general entre ahorro e inversión. Según el escenario de nuestros economistas, que preveía un aumento de aproximadamente 25 puntos porcentuales en la relación deuda/PIB de EE.UU. durante la próxima década, dicho cambio elevaría la presión alcista acumulada sobre los rendimientos a 5 años desde un escenario de 50 puntos básicos hasta 80-100 puntos básicos”, explican.
Previsiones de grandes inversiones en 2026
Una operación ya anunciada es la de la tecnológica Oracle que recientemente fichaba a Banco Santander para una macroemisión de deuda de 25.000 millones de dólares. La idea es alcanzar los 50.000 millones de dólares en 2026, tanto en bonos como en acciones para ampliar su infraestructura en la nube.
Según recoge el informe de Goldman, las estimaciones de consenso para 2026 de gasto de capital para los hiperescaladores de IA (AMZN, GOOGL, META, MSFT y ORCL) han aumentado de 467.000 millones de dólares (un crecimiento interanual del 20%) al inicio de la temporada de resultados a 533.000 millones de dólares en la actualidad (un crecimiento interanual del 34%).
Desde 2021, las empresas hiperescaladoras han incrementado colectivamente la deuda neta en sus balances en 295.000 millones de dólares, pero su apalancamiento conjunto deuda neta/EBITDA se mantiene en tan solo +0,2 veces. Estimamos que estas empresas podrían añadir 700.000 millones de dólares de deuda neta a sus balances sin elevar su apalancamiento neto por encima de una vez. Es más probable que los cuellos de botella en la oferta o el apetito de los inversores limiten la inversión en capital a corto plazo que los flujos de caja o la capacidad de sus balances.