Para el director general de la gestora, BlackRock, “ahora que el cuarto trimestre ya está aquí merece la pena analizar cómo va a ser lo que queda de año. Con solo tres meses por delante, aún merece la pena revisar la cartera para prepararla para todo lo que nos espera”, explica Koesterich.
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El experto cree que los últimos tres meses del año van a estar marcados por todas las crisis geopolíticas que hay abiertas en el mundo y por la caída del crecimiento en Europa. Con todo, cree que esos dos acontecimientos se podrán compensar con la mejora de la actividad en Estados Unidos.

“Por supuesto que el fortalecimiento de la economía en EEUU podría sufrir una recaída. Si la Reserva Federal eleva los tipos demasiado tarde, o demasiado, entonces los mercados podrían verse afectados”, explica el experto. En su opinión también hay que tener en cuenta las divergencias de la economía y recuerda que mientras que Norteamérica crece, Europa y Japón aún siguen con problemas.

“Al mismo tiempo la renta variable podría terminar el año con rentabilidades de entre el 5 y el 9%”, asegura Koesterich.
En este contexto, en BlackRock aconsejan seguir cinco pasos para acomodar las carteras de inversión.


1- Seguir con la renta variable, aunque hay que ser muy selectivo. “Mientras que las acciones ya no están baratas, aún siguen siendo atractivas si se comparan con la renta fija o el cash. “La economía y el entorno monetario son positivas para la renta variable. Sin embargo, no todos los mercados y países están en la misma línea.

2- Mirar fuera de Estados Unidos. En opinión de este experto, el mercado del país no está baratos y hay mercados fuera de sus fronteras con valoraciones más razonables. Ve oportunidades en Japón “que es una de los únicos mercados ganga en el mundo”, asegura Koesterich.

3- Elige sabiamente tus bonos. En su opinión aún existen algunos chollos en áreas donde la renta fija es más vulnerable a una subida de tipos. En este sentido “elige treasuries de vencimientos cortos –de dos a cinco años-, que son más vulnerables a una subida de tipos que los de plazos más largos.

4- Mantén a los bonos municipales (munis) en mente. Aunque ya no están baratos tras su evolución en 2014, estos títulos son más atractivos que los treasuries y los bonos corporativos.

5- “Ve más allá de los bonos y las acciones tradicionales. Merece la pena pensar en incorporar estrategias más alternativas a tu arsenal, explica el experto. De esta forma puedes aumentar la diversificación y ampliar el potencial de crecimiento de tu cartera”, finaliza el experto.