A pesar de esta moderación, el dato ha superado las previsiones del consenso de analistas, que anticipaban un crecimiento mucho más contenido, en torno al 1,6%.

Este comportamiento evidencia que el sector exterior japonés mantiene cierta resiliencia en un contexto global marcado por tensiones comerciales y una demanda internacional desigual.

Sin embargo, el detalle de los datos muestra un cambio relevante en la estructura de destinos.

Retroceso en los principales socios comerciales

Uno de los elementos más llamativos es la caída de las exportaciones hacia China continental, principal socio comercial de Japón, con un descenso del 10,9%. Esta contracción refleja la debilidad de la economía china, así como la menor demanda de bienes industriales y tecnológicos.

En paralelo, los envíos a Estados Unidos también han registrado una disminución del 8%, afectando especialmente al sector automovilístico, que continúa siendo el principal pilar exportador del país.

En concreto, el valor de las exportaciones de vehículos hacia el mercado estadounidense se redujo un 14,8%, lo que pone de manifiesto la sensibilidad de este segmento ante cambios regulatorios y comerciales.

La incertidumbre se ve reforzada por el anuncio de nuevas investigaciones comerciales bajo la denominada Sección 301 en Estados Unidos, que podrían desembocar en la reintroducción de aranceles.

Este escenario añade presión a las relaciones comerciales bilaterales, justo después de que se anularan medidas anteriores de carácter recíproco.

Asia emergente y Europa compensan la caída

Frente al debilitamiento de sus principales mercados, Japón ha encontrado un importante apoyo en otras regiones. Destaca el fuerte crecimiento de las exportaciones hacia Hong Kong, con un incremento del 32,3%, lo que refleja un desplazamiento de flujos comerciales dentro del entorno asiático.

Asimismo, los países del sudeste asiático han ganado protagonismo. El conjunto de economías que integran este bloque, incluyendo Indonesia y Tailandia, ha registrado un aumento del 5,1% en la recepción de productos japoneses. De hecho, el volumen exportado a esta región ha superado al destinado a China, situándose como el segundo mayor mercado para Japón durante el mes analizado.

Europa Occidental también ha contribuido de forma significativa al crecimiento. Las exportaciones hacia esta región aumentaron un 17,5%, con especial dinamismo en Alemania y Reino Unido, donde las ventas crecieron un 10,9% y un 18,9%, respectivamente.

Este comportamiento sugiere una mayor diversificación geográfica de las exportaciones japonesas.

Tecnología y automoción sostienen el avance

Por sectores, el impulso de las exportaciones ha estado liderado por los semiconductores, cuyo valor aumentó un 25,1% en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Este crecimiento está vinculado a la recuperación de la demanda global de componentes electrónicos, clave en industrias como la automoción, la electrónica de consumo y la inteligencia artificial.

El sector automovilístico, pese a la caída en el mercado estadounidense, logró un crecimiento global del 2,5%, lo que demuestra su capacidad para adaptarse a nuevos destinos y condiciones de mercado.

Importaciones y contexto macroeconómico

En paralelo, las importaciones japonesas aumentaron un 10,2%, mostrando una recuperación tras la caída registrada en enero. Aunque este crecimiento se sitúa ligeramente por debajo de lo esperado, indica una mejora en la demanda interna y en la actividad económica.

Estos datos llegan en un momento clave para la política económica del país. Ojo, el Banco de Japón se encuentra evaluando su estrategia monetaria en un entorno de inflación moderada y crecimiento desigual.