En datos semanales, el IBEX 35 ha tenido una semana con un impacto relevante en el muy corto plazo. En estos momentos el principal indicador bursátil de la renta variable española cotiza en los 17.250 puntos, lo que supone, respecto al cierre del pasado viernes, una corrección del 6,05%. La semana arrancó además con un importante hueco bajista, concretamente del -2,89%, perforando ya en la apertura primeros soportes relevantes: por un lado, la directriz creciente que parte de los mínimos de comienzos de abril de 2025 y, por otro, el último mínimo creciente situado en los 17.581 puntos.
Todo ello refleja un deterioro chartista significativo en el muy corto plazo, acompañado además por un notable incremento en los niveles de volatilidad y por cortes descendentes en el oscilador de momento MACD en términos semanales, cuya lectura parte además de zonas de extrema sobrecompra. Son señales que conviene vigilar muy de cerca ante la posibilidad de que las correcciones se extiendan tanto en tiempo como en profundidad. A ello se suma un repunte considerable en la actividad de contratación durante las últimas semanas.
En este contexto, entendemos que se abre un escenario de corrección terciaria o de corto plazo en el Ibex 35 que pone en cuestión la viabilidad de soportes que ya están siendo atacados directamente, concretamente los 17.240 y los 17.076 puntos. Un cierre semanal por debajo de los 17.076 puntos abriría la puerta a un mayor protagonismo de las ventas y permitiría extender la corrección en precio. En ese caso, los siguientes objetivos se situarían en las proximidades de los 15.763 y los 15.724 puntos. Desde el punto de ruptura, estaríamos hablando de potenciales descensos adicionales del 7,69% y del 7,91% en el corto plazo.
No obstante, si ampliamos la perspectiva —algo fundamental en el análisis—, incluso estas caídas seguirían encajando dentro de una corrección proporcional y normal respecto al tramo alcista desarrollado desde los mínimos de abril de 2025. De hecho, ese movimiento situaría al índice en el entorno del retroceso proporcional del 38,2%, cerca de los 15.900 puntos. En ese escenario, la corrección, pese al repunte de la volatilidad, quedaría amortiguada dentro de la fuerte estructura alcista secundaria o de medio plazo que venimos destacando desde hace meses y que arranca precisamente en los mínimos de abril de 2025.
Por tanto, a corto plazo podríamos estar asistiendo al inicio de una fase correctiva en el Ibex 35. Un cierre semanal por debajo de los 17.076 puntos podría acelerar ese proceso. Mientras tanto, y hasta que no veamos cierres semanales por encima de los actuales máximos anuales e históricos, situados en los 18.573 puntos, seguiremos trabajando con un escenario más probable de continuidad de la incertidumbre y de las correcciones en el corto plazo.
En definitiva, hablamos de una situación de estancamiento y de un posible giro en el sentimiento de los participantes del mercado de cara a las próximas semanas dentro del selectivo Ibex 35.