José Luis Cava analiza el comportamiento del S&P 500 y sostiene que la resistencia del índice a las caídas “no tiene sentido” atendiendo a su estructura. Señala que, tras las caídas del 16, 18 y 24 de septiembre, el mercado recuperó rápidamente el terreno perdido, pese a existir una fuerte presión bajista. En concreto, el 24 de septiembre los especuladores vendían opciones call y compraban opciones put, mientras los dealers vendían futuros para cubrirse. Sin embargo, el índice apenas cayó, algo que Cava considera excepcional.
A partir de esta situación, decidió comprar futuros sobre el S&P 500 si superaba los 7.740 puntos. La operación se activó después de una noticia sobre negociaciones para reabrir el estrecho de Ormuz, provocando una rápida subida que aprovecharon para vender. Cava concluye que “aquí detrás hay una mano que está impidiendo que las bolsas caigan” y considera probable que continúen apareciendo noticias favorables para impulsar al mercado hasta octubre.
El analista relaciona esta interpretación con el grupo de trabajo del presidente de Estados Unidos sobre los mercados financieros, integrado, entre otros, por el secretario del Tesoro, la Reserva Federal, la SEC y la CFTC. Según Cava, aunque este grupo no dispone de un fondo para comprar directamente, sí tiene “una capacidad de influencia”.
Además, destaca que los inversores no están comprando protección a uno, dos o tres meses vista, lo que refuerza su escenario alcista hasta el 3 de noviembre. También advierte de la situación francesa tras superar la prima de riesgo frente a Alemania los 108,4 puntos básicos y apunta a un posible impacto sobre el euro.