“Utilizando nuestro marco de previsión actual, que incorpora tanto las variaciones de los precios de la energía como el reciente y significativo endurecimiento de las condiciones financieras europeas, revisamos a la baja el crecimiento de la zona euro en 0,3 puntos porcentuales este año”, explican. Esto sitúa el impacto máximo en el 0,7% en relación con la previsión anterior a la guerra (frente al 0,4% anterior) y reduce el crecimiento del cuarto trimestre al 0,7% (frente al 1% anterior y al 1,4% antes de la guerra). “Por lo tanto, nuestra nueva previsión apunta a un crecimiento inferior al potencial —aunque todavía positivo— para el resto del año”, recoge el informe.

Pero estos expertos se ponen a hacer cálculos para situaciones más complicadas. Así, el impacto máximo en el PIB de la zona euro aumentaría en 0,4 y 0,9 puntos porcentuales en los escenarios adverso y gravemente adverso, respectivamente. En cuanto a la comparación entre países, vuelven a revisar a la baja el crecimiento en Italia y Alemania más que en Francia y España.

Respecto a la inflación general en la eurozona también la revisan al alza con un máximo del 3,2% en el segundo trimestre (frente al 2,9 % anterior) y esperan que la inflación subyacente aumente al 2,5% en el tercer trimestre (frente al 2,4 % anterior). El pico de la inflación general podría aumentar en 1,4 puntos porcentuales adicionales en el escenario adverso (con un pico del 4,6 %) y en 2,4 puntos porcentuales en el escenario muy adverso (alcanzando el 5,6 %). “Nuevamente, incrementamos el grado de transmisión en los escenarios adversos y prevemos que la inflación subyacente alcance un máximo del 2,9 % y del 3,4 % en los escenarios adverso y muy adverso, respectivamente”, comentan los analistas en el informe. Este panorama provocaría dos subidas de tipos por parte del BCE a lo largo del año.

El equipo de materias primas elevó aún más sus previsiones de precios de la energía ante el conflicto en curso en Oriente Medio. El equipo ahora prevé que el transporte marítimo a través del Estrecho de Ormuz se mantenga solo al 5% de los niveles normales durante 6 semanas (frente a las 3 semanas anteriores). En consecuencia, prevén precios de la energía elevados durante más tiempo, con niveles del Brent y del gas TTF en 80 dólares y 40 EUR/Megavatios/hora en el cuarto trimestre de 2026 (frente a los 71 dólares y 34 EUR/MWh anteriores). “Los riesgos siguen inclinándose al alza y volvemos a plantear escenarios adversos y muy adversos para los precios de la energía”, explican.

Reino Unido y otros

En cuanto a Reino Unido ahora prevén un crecimiento del 0,6% en el cuarto trimestre (frente al 0,9% anterior y al 1,5% antes del inicio de la guerra), “muy por debajo de nuestra estimación de crecimiento tendencial del Reino Unido, lo que eleva la tasa de desempleo al 5,6%”, indican. Y añaden: “ahora estimamos una inflación general del 3,2% en el tercer trimestre de 2026 (frente al 2,5 % anterior) y también hemos revisado al alza nuestra previsión de inflación subyacente en 0,15 puntos porcentuales, hasta un máximo del 2,6%. Prevemos un crecimiento significativamente menor y una inflación mayor en nuestros escenarios adversos y muy adversos”.

Tampoco ven los analistas de Goldman Sachs que se vayan a librar de esta situación Suecia, Noruega y Suiza. Consideran que el Riksbank subirá el tipo de interés oficial a finales de este año, pero no esperan esta alza antes del cuarto trimestre de 2026, ya que es probable que el Consejo necesite observar presiones inflacionarias más amplias y persistentes. Esperan que el Norges Bank mantenga el tipo de interés en el 4% este año, y siguen previendo que el Banco Nacional Suizo mantenga el tipo de interés, ya que la inflación se encuentra actualmente en el extremo inferior de su rango objetivo y la apreciación del franco suizo probablemente frene la presión alcista sobre la inflación.