Banco Santander  se ha propuesto alcanzar un ROTE (Retorno sobre el Patrimonio Tangible) superior al 20% para 2028. Y desde Goldman Sachs consideran que este objetivo se logrará con un crecimiento de los ingresos de un dígito medio, impulsado por la mejora del mix de financiación y un enfoque en el crecimiento de las comisiones con un bajo consumo de capital. Además, esperan una eficiencia operativa positiva con costes prácticamente sin cambios en 2028 frente a 2025, y una mejora de la ratio de eficiencia del 45% en 2025 a menos del 40% en 2028. Esperan un coste del riesgo estable (115 pb en 2025 y un rango operativo de CET1 (capital de máxima calidad) estable en el 12-13%, con un objetivo de CET1 superior al 13% en 2028E. Además, “prevemos que Santander aumente el pago del dividendo ordinario al 35% en el período 2027-2028E desde el 25% en el período 2025-2026E, lo que se traduce en un DPS (dividendo por acción) de 0,27 euros/0,42 euros/0,47 euros en el período 2026/27/2028E”, indican en el estudio.

El margen de intereses (NII) se vio impulsado por la mejora de la combinación de financiación y el crecimiento de las comisiones, que superó el crecimiento del NII. Además, prevén que Santander siga invirtiendo en tecnología e inteligencia artificial, lo que debería impulsar mejoras de eficiencia mediante la mejora de los procesos administrativos y la optimización de procesos. También estiman que el grupo siga simplificando su oferta de productos (ha reducido sus productos un 61% frente a diciembre de 2022).

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Cambio de recomendación

“Nuestras estimaciones de BPA (beneficio por acción) aumentan un 0%/2%/3% en 2026/27/2028E, respectivamente, al ajustarse a los últimos cambios en los informes, las últimas tendencias de volumen, el desarrollo macroeconómico y las expectativas de tipos de interés. Valoramos el Santander utilizando un múltiplo objetivo de 11,0 veces aplicado al 100% a las estimaciones para 2027. Nuestro precio objetivo a 12 meses aumenta a 12,6 euros con una recomendación de compra”, explican en el informe.

Y añaden: “los riesgos para nuestra calificación y precio objetivo incluyen un crecimiento más lento en las geografías clave de Santander, un deterioro en los costos crediticios, movimientos adversos en el tipo de cambio de las principales divisas de Santander, una desaceleración significativa en la implementación del plan One Transformation y una desaceleración en la generación de capital”, concluyen.