Bitcoin sube hoy alrededor de un 11% y se coloca muy cerca de 8.500 dólares después de desplomarse desde sus máximos cercanos a 20.000 dólares a mediados del pasado mes de diciembre. Unas cifras que dejan algo muy claro. Desde luego no estamos ante un activo sin riesgo y que no está hecho para todos los corazones. En este entorno, la CNMV y el Banco de España acaban de publicar una nota en la que aclaran cuáles son los riesgos que asume cualquier ahorrador que decide poner su dinero en el bitcoin o cualquier otra criptomoneda.

Las dos instituciones señalan que “estas “criptomonedas” no están respaldadas por un banco central u otras autoridades públicas, aunque se presentan en ocasiones como alternativa al dinero de curso legal”. En el documento se explican que su fuerte revalorización es refleja “patrones propios de burbujas especulativas, acompañadas de variaciones extremas en sus precios”.

Bicoin

 

 

Fuente: Coindesk

En este momento espumeante propio de las burbujas, la CNMV y el Banco de España advierten que “se están produciendo numerosas actuaciones de captación de fondos de inversores para financiar proyectos a través de las denominadas “ofertas iniciales de criptomonedas” o ICOs (Initial Coin Offering)”.

Destacan que esta expresión, ICO, “puede hacer referencia tanto a la emisión propiamente dicha de criptomonedas como a la emisión de derechos de diversa naturaleza generalmente denominados “tokens” (“vales” podría ser la traducción al español)”. Algo que preocupa a los dos reguladores que alertan que “hasta la fecha, ninguna emisión de “criptomoneda” ni ninguna ICO ha sido registrada, autorizada o verificada por ningún organismo supervisor en España”. Lo que implica que ninguno de estos activos goza de la protección que otorga la normativa relativa a los productos bancarios o de inversión.

Su regulación, de hecho, no resulta fácil, ya que se ofrecen a través de internet de forma global, con lo que no sólo existe una jurisdicción. Recuerdan estos dos reguladores que en los últimos meses han sido muchas las autoridades que se han pronunciado al respecto: la publicada por la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), un comunicado reciente de IOSCO

En este entorno, tanto la CNMV como el Banco de España señalan que “es esencial que quien decida comprar este tipo de activos digitales o invertir en productos relacionados con ellos considere todos los riesgos asociados y valore si tiene la información suficiente para entender lo que se le está ofreciendo”. Quieren dejar claro que “en este tipo de inversiones existe un alto riesgo de pérdida o fraude”. Estos son algunos de los riesgos que señalan:

- Riesgo de Estafa: En algunos países se han detectado estafas y esquemas piramidales relacionados con la colocación de ICOs en las que los fondos recaudados se empleaban para fines distintos a los anunciados.  También ha habido casos de uso de “criptomonedas” con el propósito de blanquear capitales. Problemas derivados del carácter transfronterizo del fenómeno

- Jurisdicción indeterminada: En muchas ocasiones los distintos actores implicados en la emisión, custodia y comercialización de “criptomonedas” no se encuentran localizados en España, de modo que la resolución de cualquier conflicto podría quedar fuera del ámbito competencial de las autoridades españolas y estaría sujeto al marco normativo del país en cuestión.

- Elevado riesgo: En opinión del regulador hay muchas opciones de perder el capital invertido Las “criptomonedas” carecen de valor intrínseco, "convirtiéndose en inversiones altamente especulativas", señalan estos reguladores.

- Su fuerte dependencia de tecnologías poco consolidadas no excluye la posibilidad de fallos operativos y amenazas cibernéticas que podrían suponer indisponibilidad temporal o, en casos extremos, pérdida total de las cantidades invertidas.

- Problemas de iliquidez y volatilidad extrema

- Información inadecuada: la información que se pone a disposición de los inversores no suele estar auditada y, con frecuencia, resulta incompleta. Además, el lenguaje utilizado suele tener un carácter muy técnico y, en ocasiones, poco claro.