Tras un 2025 en el que el fondo ha logrado una gran rentabilidad, ¿cree que 2026 será el año de la gran rotación hacia el universo de pequeñas y medianas compañías?

Somos optimistas con 2026 y creemos que puede volver a ser un buen año. Vemos una extensión del ciclo. No sabemos si volverán a ser las grandes compañías las que tiren del carro o si lo harán las pequeñas, pero lo lógico es pensar que las small caps hagan catch up. Ahora mismo existe un descuento cercano al 22% de las pequeñas frente a las grandes y estamos en máximos históricos. Ese diferencial debería cerrarse.

Con la subida que hemos visto en muchos valores, ¿siguen estando baratas las small caps españolas o empiezan a cotizar a múltiplos exigentes?

Es cierto que muchas compañías ya han subido mucho porque el mercado se adelanta, pero todavía hay otras pequeñas que no lo han hecho en la misma medida. En términos de PER, el IBEX cotiza en torno a 14,5 veces, mientras que las pequeñas están en torno a 11,5 veces. Eso deja potencial y, aunque solo sea por descarte, el catch up deberíamos verlo.

Defensa es uno de los sectores a los que está expuesto el fondo. Con el nuevo escenario geopolítico, ¿sigue habiendo potencial?

La inversión en defensa es una necesidad imperiosa y todavía queda mucho recorrido. Además, la defensa no es solo defensa: es la mejor forma de garantizar la seguridad. Seguridad para proteger nuestras materias primas, nuestra energía y nuestros valores. La inversión tiene que seguir aumentando; no es una inversión a medio plazo, sino algo estructural y de largo plazo que va a durar.

Bancos fue el mejor sector en 2025. ¿Qué puntos positivos ve actualmente y qué le haría deshacer su tesis de inversión?

El re-rating era claro: por valoración, por uso del capital, por remuneración al accionista y por rentabilidad. No creemos que los tipos bajen mucho más; pensamos que se mantendrán en estos niveles, lo que nos hace seguir apostando por el sector.

En cuanto a deshacer la tesis, cuando se pierde la confianza en una compañía es muy difícil volver a invertir en ella, salvo que haya un cambio en el equipo directivo. Si percibo que no estamos todos alineados, algo falla y prefiero salir.

¿Cuáles son los ratios o criterios clave para incorporar una compañía a la cartera?

El primer motivo siempre es el equipo directivo. El segundo es el crecimiento: cómo gana dinero la compañía, de dónde va a generar valor y cuál es su plan. El tercero es el balance; para mí la deuda es fundamental, me gusta invertir en compañías sin deuda. Y el cuarto es la valoración. Aunque incluso antes que la valoración están los beneficios: quiero invertir en compañías que ganen dinero, no en promesas a diez años.

Usted suele decir que invierte en personas. ¿Qué cualidad valora más hoy en un CEO?

En primer lugar, el track record. Necesito ver cómo ha gestionado, si ha demostrado capacidad para tomar decisiones estratégicas y operativas. Y en segundo lugar, la alineación de intereses. Es clave que el equipo directivo esté alineado con los accionistas y con los empleados, con incentivos bien diseñados y a muy largo plazo.

De cara a 2026, ¿cómo está posicionada la cartera: oportunista, defensiva o equilibrada?

La cartera está claramente orientada al ciclo. Estamos muy posicionados en empresas cíclicas, industriales, de materias primas y de defensa. Seguimos 100% invertidos porque creemos que habrá una extensión del ciclo.