Durante el mes de febrero, las acciones de la región han registrado entradas de capital sin precedentes, alcanzando los 10.000 millones de dólares semanales según datos de EPFR. Este frenesí comprador ha catapultado al Stoxx Europe 600 y a los principales índices de Francia, Alemania y España hacia una sucesión de máximos históricos, consolidando un cambio de narrativa: el optimismo sobre la resiliencia económica europea empieza a pesar más que el agotamiento del rally tecnológico estadounidense.
Vean las rentabilidades de los principales índices europeos en lo que llevamos de año. Aunque los ganadores no están en los índices, sino en los valores que están capitaneando este rally.
La clave de este movimiento reside en una rotación estratégica hacia el valor y la diversificación. Tras meses de dominio absoluto de la IA en EEUU, los gestores temen la formación de una burbuja y buscan refugio en la "vieja Europa". Sharon Bell, estratega de Goldman Sachs, destaca que los inversores, especialmente los estadounidenses, están rotando carteras hacia sectores con menos exposición tecnológica y valoraciones más atractivas. Mientras el S&P 500 cotiza a un ratio precio-beneficio (PER) de 27,7, el mercado europeo ofrece una entrada mucho más asequible con un PER de 18,3.
Este renovado apetito por las bolsas europeas ha devuelto el brillo a sectores tradicionalmente castigados, como la banca, la infraestructura y los recursos naturales.
Además, el sector de la defensa se ha convertido en un pilar fundamental del crecimiento beneficiándose de que el histórico aumento del gasto militar anunciado el año pasado empieza finalmente a cristalizar en pedidos industriales reales.
Aquí podemos ver los sectores más fuertes en Europa según los indicadores premium de fuerza y tendencia. Y no solo están fuertes, es que la tendencia es alcista a medio y largo plazo en muchos de ellos.
Alemania, el motor económico de la región, vuelve a ser el centro de las miradas tras confirmar su regreso al crecimiento positivo. La reactivación de los pedidos de fábrica y los estímulos internos han llevado a entidades como Bank of America a elevar su recomendación sobre la renta variable Alemana a "sobreponderar". Para los analistas, la historia de recuperación alemana y su capacidad industrial se han convertido en uno de los tres temas macroeconómicos más relevantes de 2026 para los inversores de todo el mundo, incluyendo un creciente interés por parte del capital asiático.
Mientras los valores estén dando buenos resultados, el dinero va a seguir entrando. Además, las grandes empresas se benefician de la indexación como tendencia global de inversiones. Hay que saber buscar esos valores y aprovechar las oportunidades de entrada en las bolsas, porque las bolsas europeas están baratas, pero los crecimientos que están ofreciendo las acciones de EEUU es más del doble que las que ofrecen las europeas.
El problema es el ¿qué comprar? en general los analistas prefieren la selección quirúrgica de valores específicos antes que la compra de índices generales, apostando por una "cirugía de precisión" en lugar de un optimismo ciego sobre el conjunto del mercado europeo.