El estallido de la guerra entre Irán y la coalición liderada por Estados Unidos e Israel ha vuelto a poner a las bolsas mundiales bajo presión. La subida del petróleo por encima de los 100 dólares y la incertidumbre geopolítica han sacudido los mercados financieros, aunque el impacto sobre Wall Street ha sido relativamente contenido hasta ahora.

Desde el inicio del conflicto hace dos semanas, el S&P 500 acumula un descenso cercano al 3,6%, mientras que en lo que va de año la caída ronda el 3,30%, un retroceso moderado si se compara con la magnitud de las tensiones geopolíticas. En general, el mercado ha reaccionado con volatilidad pero sin pánico, incluso cuando el encarecimiento del crudo y el riesgo de interrupciones en el suministro energético han presionado a los inversores.

En este contexto de incertidumbre, Renta 4 considera que el mercado estadounidense podría estar cerca de un punto de inflexión.

Señales técnicas que apuntan a rebote

El último informe técnico de Renta 4 destaca que algunos indicadores han alcanzado niveles extremos que históricamente han precedido a rebotes relevantes del mercado.

Según el análisis, “en los últimos años, lecturas excedidas del indicador como las actuales han sido seguidas por importantes rebotes de corto plazo en el índice S&P500 pocas semanas después. Si tomamos el menor de los rebotes pasados, la probabilidad de volver a los máximos históricos en 7.000 puntos, e incluso superarlos, serían amplias”.

Además, la entidad destaca que el riesgo a la baja parece limitado desde el punto de vista técnico: “en todas las ocasiones las caídas estuvieron muy contenidas desde que se produjeron dichas lecturas, lo que sugiere que el soporte en 6.520 puntos podría respetarse”.

El precedente de los conflictos geopolíticos

Renta 4 recuerda que el comportamiento histórico del mercado tras conflictos en Oriente Medio suele ser más constructivo de lo que inicialmente se teme.

En este sentido, el informe explica que “desde que comenzó el conflicto en Oriente Medio expusimos patrones de comportamiento históricos que sugieren un buen desempeño del S&P500 poco tiempo después”. Un gráfico elaborado por Goldman Sachs refuerza esta tesis al mostrar el comportamiento medio del índice tras siete de los mayores eventos de riesgo geopolítico desde 1950, con una tendencia generalmente positiva en los meses posteriores.

Exceso de posiciones bajistas

Otro de los factores que refuerzan la hipótesis de rebote es el posicionamiento de los grandes inversores. Según el informe, “el gráfico inferior refuerza esta idea, mostrando el excesivo posicionamiento bajista de los clientes Goldman Prime (Hedge Funds) registrado el pasado jueves 12 de marzo”.

La entidad destaca que “se trata de la tercera ocasión que estos fondos presentan lecturas tan elevadas, habiéndose asociado frecuentemente a puntos de rebote del S&P500 semanas después”.

Un mercado lateral con soportes claros

Pese al pesimismo de algunos indicadores, el informe destaca que el comportamiento del índice ha sido relativamente estable. Según Renta 4, “la sobreventa del mercado resulta paradójica, ya que el S&P500 apenas ha corregido parte del fuerte rebote desde los mínimos del Liberation Day, mostrando un tono lateral desde octubre, con soporte en la zona de 6500 puntos”.

Ese nivel coincide además con antiguos máximos del mercado. El informe recuerda que “este nivel precede a los máximos previos a la caída de marzo del año pasado, soporte ahora en 6100 puntos”.

La conclusión del análisis es clara: “los excesos actuales históricamente se han venido asociando a zonas cercanas a recuperaciones de cierta importancia pocas semanas o meses más tarde”.