El Ibex 35 cerró la sesión desinflando algo los niveles mantenidos durante gran parte de la sesión. De hecho, aunque en varias ocasiones ha conseguido confirmarse por encima de los 11.200 puntos, el cierre lo ha marcado en los 11.187 puntos tras una revalorización del 0,68%. Sin embargo, lo que necesita el Ibex 35, según los expertos es romper los 11.200 puntos, lo que le daría la posibilidad de plantear los 12.000 puntos, objetivo del hombro-cabeza- hombro invertido, explica José Luis Cárpatos, analista independiente en su
video análisis semanal.



Pues bien, si la ruptura tenía que llegar de la mano de los grandes, desde luego que hoy lo han intentado. Especialmente los dos grandes bancos que se han instalado en los primeros puestos, con subidas de más del 1,5%, hasta los 9,7100 euros en el caso de BBVA 
y los 7,8580 euros por parte de Banco Santander.

Subidas que sólo fueron superadas por Inditex, Acciona y OHL. La constructora subió más de cuatro puntos porcentuales y se colocó en los 34,1650 euros. Ayer conocíamos que la compañía, junto a ACS y Acciona a través de sus respectivos consorcios, han presentado una puja por el proyecto de alta velocidad de Noruega, valorado en más de 3.100 millones. Por su parte, las acciones de Inditex elevaron en un 1.6% su precio, con lo que mañana comenzará a cotizar desde los 113,00 euros.

Sin embargo la banca mediana, que fue la que más subió en los inicios de la jornada, se desinfló según fue pasando la misma. De hecho, Banco Sabadell fue la única que se mantuvo en positivo con subidas del 0,23%, hasta los 2,6550 euros. Bankinter cerró ligeramente en negativo y marcó en los 6,0330 euros su último precio. Las acciones de Caixabank se dejaron tres décimas, hasta los 4,6520 euros en tanto que Banco Popular cerró en los 5,3550 euros. Por su parte, Bankia descontó algo más del 1,6% de su cotización, con lo que mañana arrancará desde los 1,4750 euros.

Números rojos que sólo fueron superados por Mediaset que, al ritmo del 3,17%, marcó en los 8,4900 euros su último precio.