El Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz ha puesto en marcha una nueva Consulta de Riesgo Cerebrovascular orientada a mejorar la prevención, detección y control de los factores que aumentan la probabilidad de sufrir un ictus u otros eventos vasculares.

La iniciativa, impulsada por el Servicio de Neurología del centro hospitalario, está liderada por la Dra. Araceli García Torres, jefa asociada del Servicio de Neurología y responsable de la Unidad de Ictus, y por la Dra. Marta Guillán, especialista de la misma unidad. Su objetivo es ofrecer una valoración individualizada e integral del riesgo vascular y establecer medidas de prevención adaptadas al perfil clínico de cada paciente.

La consulta nace con una doble orientación: por un lado, la prevención primaria, dirigida a personas sanas que no han sufrido ningún evento vascular, pero presentan factores de riesgo o desean conocer mejor su situación de riesgo; y, por otro, la prevención secundaria o tras evento, pensada para pacientes que ya han tenido un ictus, un ataque isquémico transitorio, una cardiopatía isquémica, enfermedad carotídea, fibrilación auricular, arteriopatía periférica u otros problemas vasculares.

Prevención personalizada

Entre los principales factores de riesgo que se evaluarán se encuentran la hipertensión arterial, la dislipemia -como el colesterol elevado-, la diabetes, el sobrepeso y la obesidad, el tabaquismo, el sedentarismo, el síndrome metabólico y los antecedentes familiares de enfermedad vascular precoz.

“La salud cerebral depende en gran medida de la salud de los vasos sanguíneos. Por eso, controlar de forma adecuada los factores de riesgo vascular es una de las estrategias más eficaces para reducir la probabilidad de ictus y de otras enfermedades cerebrovasculares incluyendo la demencia vascular”, explica la Dra. García.

En esta línea, la nueva consulta incorpora un enfoque de medicina preventiva personalizada, basado en la identificación de factores modificables, la estratificación del riesgo individual y la definición de objetivos concretos de control para cada paciente.

La consulta de riesgo cerebrovascular está orientada a personas con hipertensión arterial, colesterol elevado, diabetes, obesidad, tabaquismo, sedentarismo, síndrome metabólico o antecedentes familiares de enfermedad vascular precoz. También se dirige a personas sanas que quieran conocer su riesgo vascular y adoptar medidas preventivas para proteger su salud cerebral y general a medio y largo plazo.

Asimismo, atenderá a pacientes que ya hayan tenido un ictus, un ataque isquémico transitorio u otros episodios vasculares, con el fin de optimizar el tratamiento, mejorar el control de los factores de riesgo y reducir la probabilidad de recurrencia.

“Tras un evento cerebrovascular, el seguimiento especializado es clave para ajustar el tratamiento, reforzar la adherencia terapéutica y acompañar al paciente en cambios de estilo de vida que pueden tener un impacto muy relevante en su pronóstico”, señala la Dra. Guillán.

Valoración estructurada y abordaje integral

La cartera de servicios de la consulta incluye una valoración clínica y ecográfica vascular dirigida, evaluación de factores de riesgo, estratificación del riesgo vascular mediante escalas específicas y, cuando esté indicado se realizará estudio de aterosclerosis carotídea, intracraneal y sistémica, y se solicitarán estudios complementarios como monitorización de la presión arterial, perfil lipídico avanzado, control metabólico, polisomnograma, etc.

A partir de esta valoración, las especialistas podrán establecer recomendaciones individualizadas sobre hábitos de vida saludables y optimizar, en coordinación con otros profesionales cuando sea necesario, el tratamiento farmacológico indicado.

La consulta también incorpora la prevención del deterioro cognitivo vascular, dada la relación existente entre los factores de riesgo vascular y problemas como el deterioro cognitivo, la demencia vascular o la fragilidad en el adulto mayor. “Prevenir enfermedad vascular es también proteger memoria, autonomía y calidad de vida”, subrayan las especialistas.

Con esta consulta, la Fundación Jiménez Díaz refuerza su apuesta por un modelo asistencial preventivo, personalizado y basado en la evidencia científica, que sitúa la salud vascular como un elemento clave para preservar la salud cerebral y la salud global a lo largo de la vida.