Un dólar más débil es una bendición para los exportadores estadounidenses y otras multinacionales con sede en los Estados Unidos que comercializan sus productos en el extranjero. También puede ser una ventaja para los mercados emergentes, ya que reduce el coste de los préstamos designados en dólares estadounidenses, y además es positivo para la evolución de las materias primas denominadas en esta moneda.

El índice dólar, que rastrea a la fortaleza del billete verde frente a seis divisas mayores, cayó en octubre un 1,89%, desde 99 a los 97,15 puntos, anotando su mayor caída mensual desde enero de 2018. Sin embargo, en las cinco sesiones de negociación de noviembre la moneda estadounidense sube un 0,86% hasta los 97,98 puntos, y cotiza a un 0,9% de los máximos de más de dos años establecidos en septiembre en los 99 enteros.

Factores como la tercera subida consecutiva de tipos de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos realizada a finales de octubre, combinado con la disminución de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, y la mejora en los datos macro de EEUU reforzaron las posibilidades de que el dólar pueda continuar subiendo.    Los datos publicados el pasado viernes por el Departamento de Trabajo de EEUU mostraron que el crecimiento del empleo se desaceleró menos de lo esperado en octubre, mientras que esta semana hemos conocido que la actividad de las fábricas estadounidenses subió de forma inesperada desde 52,6 a 54,7 puntos. Por otro lado, la actividad de las fábricas en Europa y China sigue siendo moderada, y a pesar de que los últimos datos de estas regiones reflejaron cierta mejora, la economía estadounidense sigue mostrando una mayor fortaleza.

En el gráfico diario del índice dólar, cortesía del broker ActivTrades, podemos observar cómo se frenaron las caídas al alcanzar la media móvil simple de 200 días, donde estableció un doble mínimo y rebotó al alza. Este jueves, quedó a un paso superar la barrera de los 98 puntos, en el momento en que supere este nivel quedará el camino despejado hasta los máximos anuales de septiembre.
Un poco más arriba del máximo anual de 2019, en el entorno de los 100 puntos, hay otra referencia de resistencia donde el selectivo de la moneda estadunidense marcó máximos de 14 años en enero de 2017, la ruptura de este nivele sería muy significativa puesto que no ha sido superado desde abril del año 2003.


 
Doble techo en el EUR-USD

El euro es la moneda que más pondera en el selectivo del dólar, y esta semana el cruce euro-dólar confirmó un patrón de precios de cambio de tendencia denominado en análisis técnico como doble techo.
Este tipo de figuras chartistas son mucho más relevantes cuando aparecen en niveles técnicos importantes. En esta ocasión, el doble máximo se produjo al alcanzar la media móvil de 200 días, la directriz bajista de largo plazo y la resistencia que hay en los 1,1150 dólares por euro.

Este miércoles la moneda única cerró ligeramente por debajo del soporte ubicado en los 1,1070 dólares, una referencia de soporte-resistencia de largo plazo, que estuvo funcionando como línea clavicular del doble máximo. El jueves confirmó la ruptura del soporte y el cambio de tendencia, con una caída del 0,16% hasta los 1,1052 dólares.   Tras la ruptura de este nivel de precios, hay muchas posibilidades de continúe cayendo hasta la siguiente área de soporte situada en los 1,0965 dólares, la pérdida de este nivel podría implicar una visita a los mínimos del año, marcados en torno a los 1,09 dólares por euro.


 

Otras señales de fortaleza del dólar

En el grafico diario del cruce libra-dólar también podemos apreciar la formación de un doble techo, aunque en este caso todavía se debe confirmar. La moneda británica superó recientemente la media de 200 días, la directriz bajista de largo plazo y nivel de resistencia clave que hay en los 1,2730 dólares. Mientras que se mantenga por encima de este nivel, la tendencia alcista de fondo seguirá vigente.


 
El yen, es otra de las divisas que tiene un gran peso en el índice dólar. El cruce dólar-yen confirmaba su tendencia al alza esta semana, estableciendo nuevos máximos crecientes y superando la media móvil de 200 sesiones, este jueves subió un 0,33% hasta 109,28 yenes, justo en este nivel de precios hay una zona resistencia que no ha sido superado desde el pasado mes de mayo y que está actuando como clavicular de un Hombro-cabeza-Hombro invertido. Si superase este nivel, el cruce dólar-yen confirmaría un cambio de tendencia de largo plazo.


USD-JPY / Fuente: ActivTrades

David Pina Timonet
Analista Colaborador de ActivTrades