Magdalena Moriche, fundadora de Aexpainba.
Magdalena y Maribel son dos mujeres extremeñas a las que un buen día les cambió la vida. A la primera, cuando su primer hijo, Alejandro, fue diagnosticado de inteligencia límite, una condición a medio camino entre la discapacidad y la media poblacional de cociente intelectual, al presentar un CI de entre 70 y 85. A la segunda, la mera necesidad de reinventarse profesionalmente después de la imposibilidad de dedicarse a su hija con maratonianas jornadas laborales en una autoescuela y tras una pandemia que todo lo cambió.
Dos historias plenas de reinvención, emprendimiento, liderazgo, visión estratégica, valentía, propósito y servicio, cualidades todas ellas vinculadas tradicionalmente a los hombres en el mundo empresarial. Dos estimulantes casos de éxito que han contado en su camino con el indispensable apoyo de Banco Santander cuando casi nadie creía en ellas.
“Cuando Alejandro fue diagnosticado”, comienza a relatar Magdalena Moriche, “pasé por una terrible depresión, pero un día me enfrenté al espejo y me pregunté cómo me podía estar mirando al ombligo si los que realmente necesitaban ayuda eran mis hijos”. El segundo, Alberto, también nació con inteligencia límite, un trastorno “que no presenta rasgo físico alguno. Se empieza a notar en la adolescencia, donde se manifiesta una evidente falta de iniciativa y una complicación para pensar en lo abstracto; lo peor es que los chicos son plenamente conscientes de sus dificultades y sufren mucho”.
Magdalena Moriche, rodeada de usuarios y trabajadores de su FundacioÌÂÂn.
Luchar para que “el sistema no nos ponga techo”
Era el año 1998 y Magdalena dejó su trabajo y decidió, siempre en compañía de su marido, José María (“yo pongo el corazón y él la cabeza”, cuenta) poner en marcha Aexpainba (Asociación Extremeña de Padres para la Integración, el Bienestar y la Autonomía de personas con inteligencia límite y discapacidad intelectual ligera) y más tarde, en 2003, la Fundación Magdalena Moriche. “Nuestra intención era poner solución a un problema que la naturaleza te da, pero que el sistema tampoco no hace nada para paliarlo”.
Comenzaron, con poquísimo apoyo, en su propia casa de Badajoz. “Cuando empezamos, estábamos en tierra de nadie, no se reunían las condiciones necesarias. Mis hijos no tuvieron, por ejemplo, el derecho a la educación que merece cualquiera porque el sistema no llega”, se lamenta. Ahora, cuando Alejandro tiene ya 43 años y su hermano pequeño, Alberto, 37, todo ha cambiado. Y, aunque a Magdalena no le agrada aquello de ser considerada como una “madre coraje”, sin su tesón, su trabajo y su convencimiento, nada de esto hubiera sido posible.
Además de la ayuda de innumerables personas a lo largo de casi tres décadas de dedicación exclusiva y entregada, Magdalena no olvida el apoyo recibido por parte de Banco Santander. “Desde el principio trabajamos con el Santander. Todo lo que hemos necesitado, siempre lo hemos tenido, siempre nos lo han dado. El trato ha sido, desde el primero momento, exquisito”, concluye Magdalena, no sin antes hacer mención al proyecto “En tierra de nadie”, que en su día financió la Fundación Banco Santander para visibilizar la realidad de las personas con inteligencia límite y discapacidad intelectual ligera.
De aquella primera experiencia en el domicilio familiar, se ha pasado a un proyecto de vida que proporciona más de 30 servicios privados a un total de 250 personas; una Fundación que cuenta con cerca de 200 socios y en la que desempeñan su labor casi un centenar de profesionales. “Yo tiendo a ver siempre el vaso medio vacío, sé que soy demasiado exigente, pero no pararé hasta que la inteligencia límite cuente con un reconocimiento mundial y que estén cubiertos todos los servicios para cada uno de los usuarios. Lo único que pretendo que el sistema no nos ponga techo”.
Maribel RodriÌÂÂguez, en las oficinas de su empresa de transportes
Banco Santander también estuvo muy presente en el inicio de la brillantísima aventura empresarial de Maribel Rodríguez Santos. “Es nuestro banco principal porque fue el único que desde el principio atendió a nuestras necesidades como empresa. Es de bien nacido ser agradecido y yo solo tengo palabras de agradecimiento para Banco Santander, sobre todo a mi gestora, Valle y a mi directora, María José. Yo sí que me acuerdo de quien nos ayudó en los principios y quien, no. De nada me vale que me quieran ayudar ahora cuando no lo necesito”, comenta Maribel, profundamente agradecida, desde las oficinas de Transportes Duarte Rodríguez, en la localidad pacense de Villanueva de la Serena.
Su historia también merece un capítulo aparte. Después de dos décadas trabajando en una autoescuela, Maribel dejó su trabajo para poder cuidar a su hija y, tras la pandemia, “y por pura necesidad”, se reinventó profesionalmente, pero no en un sector cualquiera, sino en uno tradicionalmente masculinizado, como es el del transporte. Fue en 2023 cuando arrastró a sus hermanas en un maravilloso ejemplo de liderazgo familiar y colaborativo, y fundó su propia empresa de transporte. Un impresionante caso de éxito que ya cuenta con ocho camiones para una flota con la que trabaja con los líderes nacionales del sector y que ya ha supuesto un crecimiento sostenido en facturación y beneficios.
Maribel RodriÌÂÂguez, junto a algunos de los camiones de la flota de Transportes Duarte RodriÌÂÂguez
Una mujer navegando en un trabajo de hombres
Pese a la sospecha inicial, Maribel Rodríguez es clara a la hora de eliminar cualquier prejuicio por el hecho de ser mujer en un entorno tan masculinizado como el del transporte. “Más allá de alguna que otra cara de sorpresa cuando me veían por primera vez por los talleres, mucho menos de lo que yo imaginaba, la verdad. He tenido muy buena acogida e incluso ayuda por parte de muchos compañeros del sector”, reconoce la gerente de Transportes Duarte Rodríguez, que defiende que lo que caracteriza a su empresa es “nuestra profesionalidad, organización, planificación y gestión eficiente. Y, claro, ser muy sinceros con el cliente”.
Maribel habla con auténtico orgullo del equipo humano que ha hecho posible su experiencia de éxito al frente de la empresa de transportes. “Tengo la suerte de trabajar con mis hermanas, que dan más del cien por cien, y de las que aprendo mucho porque llevan más de 20 años en el sector y eso a mí me da muchísima tranquilidad, al igual que con los chóferes experimentados que tengo. Estoy muy orgullosa y satisfecha del equipo que he formado y que espero que siga creciendo y eso que los chóferes aquí en España están a punto de extinguirse porque hay muy poca gente que quiera trabajar en esto”.
Santander W50 2026
A la hora de aconsejar a mujeres emprendedoras tácticas para reinventarse laboralmente, Maribel es tan sincera como concluyente. “No hay ningún secreto. Miedo vamos a tener siempre, lo único que hay que hacer es gestionarlo de la mejor manera posible, para que nos deje hacer las cosas que queremos hacer. A día de hoy, sigo teniendo miedo, mucho miedo, pero lo tengo domesticado y por ahí me voy salvando”, asegura Maribel que, aunque aún no conduce los camiones de su empresa, reconoce estar “también en ello”.
Dos historias, las de Magdalena y Maribel, que ponen de manifiesto el talento, la dedicación y el impulso femenino en un mundo tradicionalmente dominado por el hombre. Una demostración más del liderazgo de la mujer que, año a año, potencia Banco Santander con el apoyo decidido a todo tipo de pymes y con las sucesivas convocatorias del programa Santander W50, en el que, a través de sus 15 ediciones precedentes, ya han participado más de 1.500 mujeres en todo el mundo.
Apuesta por el talento femenino con Santander W50 (Poner esto como despiece)
La apuesta firme y decidida por el talento y el liderazgo femenino es una seña de identidad de Banco Santander que materializa también a través de programas como Santander W50, iniciativa de éxito internacional que cuenta ya con 16 ediciones a sus espaldas. A través de SW50 en el que participan directivas de nueve países, la entidad ofrece a las finalistas y ganadoras formación exclusiva y de alto nivel diseñada por la London School of Economics and Political Science (LSE), visibilidad internacional y acceso a una red global de directivas, reforzando su compromiso con la igualdad de oportunidades y el desarrollo del talento femenino como palanca clave para el crecimiento sostenible.
La presente edición del programa Santander W50 España, acaba de dar a conocer a las 50 directivas españolas que marcarán el liderazgo empresarial femenino en un evento que las reunió con el CEO de Santander España, Ignacio Juliá, para charlar sobre los principales retos del liderazgo en el entorno actual y en el que asistieron a un interesante debate sobre el liderazgo femenino en el mundo de los negocios.