¿Cómo calificarías la evolución de los resultados en 2025?
Calificaría el 2025 como un año de transformación, en línea con nuestro plan estratégico actual, el cual estamos culminando. Esta transformación se refleja en las cifras, tanto en la obtención de frutos como en ciertos impactos en la cuenta de resultados y en el balance.De los resultados del año destacaría tres hitos principales:
- Crecimiento orgánico: Hemos crecido un 4% en un contexto complejo, impulsados especialmente por las áreas más recurrentes, que crecen al 6%.
- Rentabilidad: El margen EBITDA sobre ventas se sitúa en el 13,7%, una cifra históricamente alta para la compañía.
- Reducción de deuda: Hemos reducido nuestra deuda un 25% respecto al año anterior, lo que supone unos 137 millones de euros menos. Esto sitúa nuestro apalancamiento por debajo de una vez EBITDA, concretamente en 0,9 veces.
¿Qué hitos destacarías en este año de transformación?
Además de las cifras ya mencionabas, hemos avanzado significativamente en la ejecución del plan. Destacaría las desinversiones realizadas en actividades no estratégicas (no-core). En julio de 2025 desinvertimos los parques fotovoltaicos que teníamos en República Dominicana, cumpliendo con el cambio estratégico de no mantener infraestructuras renovables en propiedad.
También es fundamental nuestra apuesta por los servicios de infraestructuras medioambientales. En 2025 comenzamos a reportar nuestra actividad bajo dos grandes áreas estratégicas:
- GDE (Global Dominion Environment): Dedicada a servicios e infraestructuras medioambientales.
- GDT (Global Dominion Tech Energy): Engloba nuestras actividades históricas como redes eléctricas, telecomunicaciones, proyectos de renovables e integración tecnológica.
Esta estructura simplifica la visualización de la compañía. Además de las desinversiones, hemos impulsado el crecimiento inorgánico en el área medioambiental con tres adquisiciones: dos de economía circular en España y una de descarbonización en Alemania. Finalmente, destacan los proyectos Greenfield llevados a cabo en GDE, específicamente en economía circular.
El margen EBITDA comparable alcanza el 13,7%. ¿Qué palancas han sido determinantes para esta mejora?
Es el resultado directo de la ejecución del plan estratégico. Al desinvertir en actividades con márgenes inferiores a la media, el margen global mejora. Simultáneamente, nos enfocamos en actividades con mayor rentabilidad.
Un dato ilustrativo dentro de GDE: la economía circular ofrece mayores márgenes que la descarbonización. Actualmente, la economía circular representa el 25% de GDE, y el objetivo es que crezca hasta alcanzar un equilibrio del 50/50. A medida que aumentamos el peso de las actividades más rentables, el margen global seguirá creciendo. Estos niveles de EBITDA son producto de la salida de negocios de bajo margen y el foco en la rentabilidad.
Tras la venta de los activos en República Dominicana, ¿cómo cambia la flexibilidad financiera de Dominion?
El motivo principal de estas desinversiones no es la falta de rentabilidad, ya que las infraestructuras renovables generan flujos recurrentes muy interesantes, sino el hecho de que inmovilizan un capital importante. Decidimos no tener estas infraestructuras en propiedad para evitar un balance pesado y volver a un modelo de negocio ligero, más propio de una compañía de servicios y proyectos.
Continuaremos desarrollando proyectos renovables, pero desinvertiremos la propiedad de los activos a favor de agentes interesados en rentabilidades visibles a largo plazo. Al liberar este capital, obtenemos un balance más flexible y capacidad para invertir en el crecimiento inorgánico de GDE. El sector medioambiental en Europa está muy atomizado, lo que ofrece grandes posibilidades de consolidación (build up).
Asimismo, hemos comenzado proyectos Greenfield de economía circular en España (Tarragona) y en Emiratos Árabes Unidos. Por otro lado, esta estrategia reduce nuestra exposición a divisas; los parques en República Dominicana operaban en dólares, y dada la volatilidad del último año, disminuir esta exposición ha impactado positivamente en nuestro balance.
Las áreas recurrentes (GDE y GDT) han crecido orgánicamente al 6%. ¿Qué explica esta ejecución frente a las expectativas?
Es muy relevante que las áreas recurrentes sean las que más crecen, ya que esto garantiza la sostenibilidad del crecimiento futuro. Ambas áreas cuentan con motores de crecimiento muy sólidos:
En GDE (Medioambiental): La regulación impulsa a nuestros clientes industriales a invertir en la reducción de su huella de carbono y en la optimización térmica. Esto no solo responde a normativas, sino que es económicamente beneficioso; por ejemplo, separar hidrocarburos del agua para reintroducirlos en el proceso productivo genera ahorros directos.
En GDT Servicios (Redes): La transición energética genera una gran necesidad de despliegue y mantenimiento de redes eléctricas, redes inteligentes y cargadores. En telecomunicaciones, países como Alemania, con sus planes de despliegue de fibra en zonas rurales, están aportando un volumen de trabajo muy rentable.
Se ha anunciado un dividendo de 8 millones (casi el 50%). ¿Qué debemos esperar de la política de dividendos en el futuro?
La retribución al accionista es prioritaria para nosotros. Este año el beneficio neto atribuible fue de 10 millones, una cifra inferior a la de otros ejercicios debido a elementos extraordinarios puntuales: la depreciación del dólar (que obligó a una corrección valorativa de activos) y el impacto de actividades interrumpidas.
Nuestra política habitual es repartir un tercio del beneficio neto, lo que equivaldría a 3 millones. Sin embargo, al ser impactos extraordinarios y no recurrentes, hemos decidido elevar la retribución a 8 millones para proteger al accionista. Esta cifra representa prácticamente el 50% del beneficio neto de las operaciones continuadas. El accionista puede esperar que la retribución siga siendo un pilar fundamental en el próximo plan estratégico, donde terminaremos de definir la política de asignación de capital.
El Plan Estratégico 2023-26 entra en su recta final. ¿Qué ha cambiado en Dominion y qué podemos esperar del próximo plan?
El primer aprendizaje es la necesidad de diseñar planes flexibles que puedan adaptarse a entornos de gran incertidumbre geopolítica y macroeconómica. Respecto a los cambios en la compañía, hemos cumplido los tres pilares del plan:
- Recurrencia: Hemos pasado de un objetivo del 60% a que las actividades recurrentes representen casi el 80% del margen de contribución.
- Simplificación: Tenemos un foco estratégico claro, habiéndonos desprendido de activos e infraestructuras no estratégicas.
- Sostenibilidad
El proyecto GDE tiene cada vez más presencia y relevancia. Sobre el próximo plan, que presentaremos en la segunda mitad del año, el objetivo principal será convertir a GDE en un líder referente en servicios de infraestructuras medioambientales, mediante crecimiento orgánico y operaciones de M&A.
En GDT continuaremos con planes de crecimiento orgánico aprovechando las oportunidades del mercado. El nuevo plan detallará los drivers, la política de asignación de capital y la retribución al accionista.