HSBC

0,10 dólares por acción. Es el pago que el 25 de septiembre realizará a sus accionistas el mayor banco de Europa con una rentabilidad del 3,62%, su segundo dividendo a cuenta de los resultados de su último año fiscal. 

Y aunque Reuters y su consenso de analistas apenas marca mejora del 1,5% en su potencial sobre el valor, hay posiciones encontradas sobre la dinámica futura del valor en el mercado. Entre las positivas, destaca la de Day by Day que recomienda comprar sus acciones en el mercado con un potencial sobre sus títulos del 24,8%. También desde Intesa San Paolo consideran que HSBC es una compra con un posible recorrido alcista para sus acciones del 9,3% desde sus niveles actuales de cotización. 

Más allá de ello, entre las negativas destacan las de BNP Paribas que considera infraponderar y Shore Capital, vender el valor en el mercado. Con potenciales negativos del 1 y del 13% respectivamente. 

Sus acciones se revalorizan un 31% en el año y en interanual, la recuperación alcanza el 52,6% para HSBC. De sus máximos del pasado 4 de agosto le separa un 5%. 

Kathy Chan, analista de renta variable de Morningstar, afirma que “en los últimos años, HSBC ha realizado mayores distribuciones a los accionistas mediante la recompra de acciones y el pago de dividendos, a medida que mejoraban sus resultados, lo cual consideramos adecuado”.

Eni

El 23 de septiembre la petrolera italiana pagará a sus accionistas 0,27 euros por acción de los 1,10 euros por acción con el que deleitará a sus acciones y que supone un aumento del 5% respecto al pasado ejercicio. Su actual rentabilidad por dividendo alcanza el 4,46%. 

Su idea, en un año especialmente positivo a cuenta del fuerte repunte del precio del petróleo, su idea es distribuir el 100% del flujo de caja adicional en forma dividendo extraordinario. Este se pagará en el cuarto trimestre del año y se definirá en el mes de octubre.  

A esto se suma la recompra de acciones, que se amplía este año a 3.400 millones de euros, tras los resultados del segundo trimestre del año. La cantidad supera en un 20% a la previsión lanzada en los tres primeros meses del ejercicio y representa más del doble de la previsión inicial de 1.500 millones según el flujo de caja presupuestado. 

Todo condicionado a un precio del crudo mantenido por encima de los 90 dólares por barril y un margen de refino que supera el 50% de la previsión inicial. 

Allen Good, analista bursátil de Morningstar, señala sobre la petrolera “consideramos que la política de distribución a los accionistas de Eni es adecuada, dada la introducción de un programa flexible de reparto de dividendos y recompra de acciones vinculado al flujo de caja. Al vincular los repartos al flujo de caja, el plan ofrece flexibilidad cuando los precios son bajos, lo que reduce la probabilidad de que Eni tenga que recortar su dividendo, como ha ocurrido en el pasado. Además, transmite unas expectativas claras a los inversores”.

Río Tinto

La minera británica alcanza una rentabilidad por dividendo del 4,82% y paga a sus accionistas, que pueden recibir en distintas divisas sus pagos. 2,11 dólares por acción, que además coincide con un aumento del 43% y se convierte en su reparto más alto de los últimos cuatro años. Pagará a sus accionistas el próximo 24 de septiembre. 

El incremento en el primer semestre de su flujo de caja y la deuda neta a la baja, incluso se han comportado mejor de lo que esperaba el mercado. eso sí el pago total alcanza los 4,21 dólares. En total repartirá 3.400 millones de dólares, con un ratio de reparto del 50%. 

Los analistas que recoge Reuters visualizan un mantener de recomendación media para el valor con potencial para sus acciones del 6,6%. Una posible mejora en su cotización que desde McQuarie Research cifran en un 4,07%, que elevan desde Day by Day al 23,4% y que supera el 21,9% para Baader Europe/Alphavalue. 

Desde Morningstar, su analista de renta variable Jon Mills, destaca que “el balance de Rio Tinto es sólido, con una deuda neta reducida a finales de junio de 2026, y esperamos que la empresa mantenga un balance relativamente conservador en un futuro previsible. Esto refleja las duras lecciones aprendidas de la crisis financiera mundial, cuando la empresa llevó a cabo una emisión de acciones con descuento que destruyó valor, tras haber contraído una deuda excesiva para realizar adquisiciones durante el auge anterior"

Y pone además el énfasis en "la devolución del exceso de liquidez a los accionistas y consideramos que el enfoque de la empresa respecto a las distribuciones a los accionistas es adecuado”.