Entre las empresas que siguen contando con el respaldo del banco destaca ASML Holding , favorecida por la fuerte demanda de chips avanzados vinculada a la inteligencia artificial y por una elevada visibilidad de pedidos hasta 2027-2028. Siemens también aparece bien posicionada gracias al crecimiento de los centros de datos y de la automatización industrial, mientras que HSBC se beneficia de su fuerte presencia en Asia, su exposición a mercados emergentes y su capacidad para generar retornos mediante dividendos y recompras de acciones.

Junto a estas compañías consolidadas, Goldman Sachs incorpora nuevas apuestas con potencial de revalorización a largo plazo. Entre ellas figura la fintech Adyen , cuya plataforma de pagos podría beneficiarse del aumento de operaciones impulsadas por agentes de inteligencia artificial y de sus alianzas con grandes tecnológicas. También destaca RWE, que avanza hacia un modelo más centrado en infraestructuras de redes y suministro energético para centros de datos, con el objetivo de lograr flujos de caja más estables. A estas ideas se suma Telefónica, una de las principales apuestas del banco dentro del sector europeo de telecomunicaciones.

En el caso de Telefónica, Goldman Sachs fija un precio objetivo a doce meses de 4,9 euros por acción, lo que supondría un potencial de revalorización del 34% según sus estimaciones. El banco considera que el mercado estaría infravalorando las perspectivas de crecimiento de la operadora en España y Brasil, apoyadas por una mejora competitiva, un entorno macroeconómico favorable y un fuerte crecimiento estructural del negocio brasileño. Además, posibles operaciones de consolidación en España y Alemania podrían generar valor adicional, aunque Goldman advierte de que la incertidumbre sobre la asignación de capital y las operaciones corporativas podría introducir volatilidad a corto plazo.