Intel ha tenido uno de los giros más inesperados que nadie vio venir en 2026. Es que la firma se ha revalorizado aproximadamente del 225% gracias a su negocio de unidad central de procesamiento (CPU) y su importancia para la inteligencia artificial o IA agéntica. Ya que su combinación con las unidades de procesamiento gráfico (GPU) sustentan el desarrollo de la misma.
Según datos de The Motley Fool, en sus resultados del primer trimestre los ingresos de esta división aumentaron un 22% interanual, hasta alcanzar los 5.100 millones de dólares, y el margen operativo del segmento se duplicó con creces, pasando del 14% al 31% aproximadamente. Suponiendo una aceleración respecto al crecimiento del 9% del trimestre anterior.
El CEO de Intel, Lip-Bu Tan, atribuyó esta mejora directamente a la evolución de la IA.
"Durante los últimos años, la historia de la computación de alto rendimiento se centró casi exclusivamente en las GPU y otros aceleradores", declaró Tan durante la conferencia telefónica sobre los resultados del primer trimestre de la compañía. "En los últimos meses, hemos visto claros indicios de que la CPU se está consolidando de nuevo como la base indispensable de la era de la IA".
Su conexión con las GPUs
Como señalábamos al principio, el entrenamiento de la IA agéntica depende en gran medida de la GPU. Pero una vez que se construye y se pone a trabajar (fase de inferencia) y comienzan a coordinar tareas de manera autónoma, la CPU asume la mayor parte de esa coordinación.
El director financiero de Intel, David Zinsner, lo explicó en términos de una proporción: los sistemas de entrenamiento podrían utilizar ocho GPU por cada CPU, la inferencia una proporción cercana a cuatro por una, y el trabajo con agentes podría llevar esta proporción a la paridad o incluso a la inversa.
Según Tan, la demanda es tan fuerte que supera la capacidad de suministro actual de la compañía.
Los negocios relacionados con la IA de la compañía ya representan alrededor del 60% de los ingresos y crecieron aproximadamente un 40% interanual el trimestre pasado.
¿Pero cuál es el problema?
A pesar de lo prometedor que se percibe el panorama, Intel cotiza a más de 100 veces sus ganancias previstas para el próximo año y las normas contables nos muestran otra historia.
Intel registró pérdidas de aproximadamente 3.700 millones de dólares el trimestre pasado, lastradas por la reestructuración y una depreciación relacionada con su unidad Mobileye. Su división de fabricación de semiconductores perdió alrededor de 2.400 millones de dólares.
Para una ejecución reflejada casi impecable, la perspectiva da poco margen de maniobra si el negocio de fabricación de semiconductores no se acelera lo suficiente o la relación GPU/CPU evoluciona más lentamente de lo esperado. Lo ideal sería esperar a que el precio refleje algunos de esos riesgos en lugar de invertir solo por el excesivo optimismo actual.
¿Qué dicen los analistas?
Según Tipranks, Intel cuenta con la revisión de38 analistas divididas en 10 compras, 25 mantener y 3 ventas. El precio objetivo promedio es de 88.94 dólares, con un pronóstico máximo de 150 dólares y un pronóstico mínimo de 30 dólares. El precio objetivo promedio representa una variación del -18.65% con respecto al cierre del lunes
Thomas O´Malley, analista de Barclays, recomienda mantener con un precio objetivo en los 100 dólares.
Atif Malik, analista de Citi, recomienda comprar con un precio objetivo en los 130 dólares.
Vivek Arya, analista de Bank of America Securities, recomienda vender con un precio objetivo en los 96 dólares.
Intel cerraba el lunes en rojo con un gap bajista hasta los 109.30 dólares. Las medias móviles de 70 y 200 periodos se mantienen debajo del precio, RSI a la baja en los 52 puntos y las líneas del MACD encima del nivel de cero.
El soporte a mediano plazo se encuentra en los 40.63 dólares. Mientras, los indicadores de Ei se muestran en su mayoría alcistas.