Cox refuerza su posición en Brasil con la entrada en operación de una concesión de transmisión eléctrica en el país, un hito que amplía la presencia de la compañía en un mercado estratégico para su crecimiento en Latinoamérica. Desarrollada a través del Proyecto Cox Brasil_CT1, la infraestructura corresponde al Lote 10 adjudicado en enero de 2024 y supone un nuevo paso en la consolidación de Cox como desarrollador y operador de infraestructuras energéticas en Brasil.
El proyecto incluye la construcción y operación de la línea de transmisión de 230 kV entre Itararé II y Capão Bonito, en el interior del estado de São Paulo, con una longitud aproximada de 104 kilómetros, así como actuaciones en las subestaciones asociadas. La inversión total vinculada a la concesión asciende a aproximadamente 62 millones de euros y comprende tanto la nueva infraestructura de transmisión como la ampliación de la subestación GV do Brasil.
La línea Itararé II–Capão Bonito incorpora 224 torres y más de 360 kilómetros de cable conductor. Su construcción ha requerido 2.456 metros cúbicos de hormigón y el montaje de 1.100 toneladas de estructuras metálicas, y durante el pico de actividad movilizó a cerca de 250 profesionales. La infraestructura ha entrado en operación 24 meses antes del calendario inicialmente previsto, un adelanto que pone de manifiesto la capacidad de planificación y ejecución de Cox en proyectos energéticos de elevada complejidad.
Una infraestructura estratégica para reforzar la red eléctrica de São Paulo
La puesta en servicio de la nueva línea mejora de forma significativa la fiabilidad del sistema eléctrico en la región de Capão Bonito, que hasta ahora dependía de una única línea de transmisión procedente de Botucatu. La nueva conexión refuerza la seguridad del suministro, reduce el riesgo de interrupciones y aumenta la resiliencia de la red eléctrica regional. La concesión otorgada por la Agencia Nacional de Energía Eléctrica de Brasil (ANEEL) contempla la implantación, operación y mantenimiento de estas infraestructuras durante un periodo de 30 años.
El proyecto incorpora soluciones de ingeniería para reducir el impacto ambiental durante la construcción, entre ellas la elevación de estructuras para preservar áreas de vegetación nativa de la Mata Atlántica y el uso de drones para el tendido de cables en zonas forestales. También se diseñó una planificación específica para ejecutar cruces de infraestructuras críticas como ferrocarriles, gasoductos, carreteras y otras líneas de transmisión.
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El proyecto continúa: ampliación de subestaciones
El Proyecto CT1 incluye también la ampliación de la subestación GV do Brasil, ubicada en Pindamonhangaba (São Paulo), que contará con una capacidad de transformación de 900 MVA y ocupará una superficie aproximada de 2,5 hectáreas. Las obras están previstas para comenzar en enero de 2027. Además, las actuaciones en las subestaciones de Itararé y Capão Bonito contemplan nuevas posiciones de 230 kV y mejoras destinadas a incrementar la capacidad y robustez de la red de transporte eléctrico de la región.
Brasil, un mercado estratégico para el crecimiento de Cox
Desde su entrada en Brasil en 2023, Cox ha ampliado de forma significativa su actividad en transmisión eléctrica. La compañía suma más de 2.500 kilómetros en seis líneas en distintas fases de desarrollo, entre ellas, dos finalizadas y dos en construcción, y siete subestaciones a lo largo de seis estados. De estas últimas, cinco están finalizadas, una en construcción y otra iniciará obras próximamente.
Cox desarrolla proyectos para actores como Neoenergia, EDP, Engie y Alupar y cuenta con más de 6.000 colaboradores en Brasil. Además, es titular de dos concesiones de transmisión a 30 años adjudicadas en 2024, que contemplan inversiones cercanas a 85 millones de euros. Su crecimiento en el país se extiende también a desalación, saneamiento, almacenamiento energético mediante baterías (BESS) y comercialización de energía.