¿Qué lectura hace del descenso del PMI manufacturero en junio, de 55,1 a 53,3, y de la tasa de desempleo en el 4,3%?

La tasa de desempleo del 4,3 % es una cifra ajustada estacionalmente, pero no refleja las variaciones con respecto a los meses anteriores. De hecho, entre abril y mayo se mantuvo exactamente en ese mismo porcentaje. En términos absolutos, hablamos de aproximadamente más de siete millones de desempleados, una cifra cercana a los siete millones y medio de personas. Además, el uso de la inteligencia artificial también contribuye a reducir la cantidad de empleados que las empresas pueden tener, y eso es sumamente peligroso.

También hemos conocido que la confianza del consumidor en Estados Unidos aumentó ligeramente en junio, impulsada por la caída del precio de la gasolina gracias a la frágil tregua en Oriente Medio. Con el petróleo de nuevo en niveles previos al conflicto, ¿cómo nos ha afectado esta bajada y qué impacto puede tener tanto en la economía como en el bolsillo de los ciudadanos?

El precio del barril se redujo hasta los 70,45 dólares, después de haber alcanzado un máximo cercano a los 120 dólares. Ese incremento afectó de forma muy importante no solo a la economía de Estados Unidos, sino también a la economía mundial, ya que obligó a los consumidores a pensarse mucho más cualquier gasto. Además, el encarecimiento del petróleo alimenta la inflación, lo que puede llegar a provocar una recesión. Si a ello se suma un nivel de desempleo elevado, nos encontramos ante un conjunto de factores que podrían desembocar en un escenario que nadie desea, como es una recesión.

¿Y cómo está afectando esta situación a los mercados financieros de Wall Street?

Esta situación ha generado una gran inestabilidad económica y financiera, además de una importante desconfianza en los mercados internacionales. La Bolsa ha mostrado una elevada volatilidad, con más pérdidas que ganancias. Por ello, resulta fundamental recuperar la estabilidad.

La inflación repuntó en mayo y registró su mayor incremento subyacente desde 2023. Excluyendo los alimentos y la energía, el índice de precios del gasto en consumo personal mostró una tasa anual del 3,4 %. Además, el dato del PIB del primer trimestre reflejó un crecimiento del 2,1%, por encima de la estimación inicial del 1,6%. ¿Qué significado tienen estos datos? ¿Está yendo bien la economía de Estados Unidos a pesar de todo?

La economía todavía no muestra una estabilidad sólida. Sigue existiendo cierta desconfianza entre los consumidores y, sobre todo, entre las grandes empresas que concentran una parte importante de la producción y distribución de artículos de primera necesidad. Además, vemos que los consumidores han reducido su nivel de gasto debido a todos los factores que hemos comentado anteriormente. Esperemos que la situación pueda estabilizarse durante el resto del año.

La fuerte demanda de chips de memoria, impulsada por el auge de la IA, está beneficiando a empresas como Micron Technology, que prevén importantes ganancias. Además, IBM ha presentado nuevos chips. ¿Qué supone esta evolución para los mercados y para la economía en general?

Micron Technology es una empresa con casi 50 años de trayectoria en la industria tecnológica y ha ido creciendo a lo largo del tiempo gracias a la innovación. Seguirá haciéndolo en la medida en que continúe el avance tecnológico y pueda ofrecer a los usuarios soluciones que faciliten su vida. El rápido desarrollo y crecimiento en la fabricación de chips para aplicaciones de inteligencia artificial no resulta sorprendente. Hoy en día, la inteligencia artificial se utiliza en la mayoría de las profesiones para agilizar análisis, proyectos y numerosos procesos de trabajo. La tecnología no se detiene, sino que continúa avanzando. Por ello, empresas como Micron están experimentando un importante crecimiento, ya que el objetivo es lograr una mayor eficiencia en el trabajo, reduciendo costes y tiempo en el desarrollo de proyectos y en la consecución de las metas que se quieren alcanzar.

¿Este es un sector en el que merece la pena invertir? ¿Lo recomendarías?

Es un sector en el que se puede invertir, pero hay que tener en cuenta que la inversión necesaria es muy elevada para poder competir con las grandes empresas, que ya cuentan con una amplia experiencia en este tipo de tecnología. Micron, por ejemplo, lleva más de 50 años en el mercado. Competir con una compañía de ese nivel solo sería posible si un nuevo inversor dispusiera de una tecnología mucho más avanzada y pudiera ofrecer soluciones superiores a las que ya existen. Antes de invertir es fundamental analizar quiénes son los competidores, si realmente se dispone del capital necesario para afrontar esa inversión y si existe capacidad para competir con empresas que ya están consolidadas. También es importante entender qué factores les han permitido alcanzar ese nivel de crecimiento. Este tipo de desarrollo no se consigue de un día para otro ni a corto plazo. Normalmente requiere mucho tiempo y la participación de profesionales altamente especializados, capaces de desarrollar e innovar con tecnologías que superen las que ya ofrece el mercado para poder competir con éxito.