En un contexto marcado por la volatilidad de los mercados financieros, el aumento de la inflación y la incertidumbre sobre los tipos de interés, los inversores están reorientando sus estrategias hacia activos tangibles, capaces de generar valor sostenible en el tiempo. Frente a modelos tradicionales como la renta fija, la inversión bursátil o el inmobiliario convencional, el coinvesting emerge como una alternativa sofisticada que combina acceso directo al activo, alineación de intereses y participación en la creación de valor real.
El coinvesting representa una evolución natural de la inversión privada. No se trata únicamente de aportar capital, sino de participar conjuntamente con el promotor en el desarrollo de un activo concreto, compartiendo riesgos (de manera controlada) y beneficios bajo una estructura transparente y profesionalizada. Este modelo permite al inversor posicionarse en fases tempranas del desarrollo, donde se genera la mayor parte del valor, accediendo a oportunidades que históricamente han estado reservadas a grandes fondos institucionales o family offices.
En este contexto, el proyecto Larimar City & Resort, desarrollado por CLERHP en Punta Cana (República Dominicana), constituye un ejemplo paradigmático de cómo el coinvesting puede ofrecer una exposición directa a la economía real en un mercado en expansión, combinando desarrollo urbano, turismo, sostenibilidad y tecnología.
Larimar City & Resort es un desarrollo turístico-residencial de gran escala, concebido bajo el concepto de smart city y diseñado para integrar vivienda, servicios y actividad económica en un mismo ecosistema. El proyecto contempla 3,6 millones de m² de terreno y 2,5 millones de m² de construcción, incluyendo 22.000 viviendas, 7 hoteles, un hospital, una universidad, centros comerciales, campo de golf de 18 hoyos y amplias zonas verdes, configurando una ciudad plenamente funcional orientada al crecimiento sostenible.
Ubicado estratégicamente en el entorno de Punta Cana, uno de los principales polos turísticos del Caribe, el desarrollo se beneficia de una localización privilegiada a tan solo 20 minutos del aeropuerto internacional y con acceso a infraestructuras clave como hospitales, centros comerciales y zonas de ocio. Esta ubicación permite capturar la demanda creciente de segunda residencia, turismo residencial y nuevos modelos de vida asociados al teletrabajo y la movilidad internacional.
La propuesta de coinvesting en Larimar se estructura mediante vehículos de inversión específicos que permiten la participación conjunta del inversor y el promotor en activos identificables dentro del master plan, como promociones residenciales, villas premium o activos turísticos. Este enfoque permite definir con claridad el business plan, el horizonte temporal y la estrategia de salida, elementos esenciales para la toma de decisiones en inversiones de capital privado.
Una de las principales ventajas de este modelo es la alineación de intereses entre el inversor y el desarrollador. Ambos participan en el mismo vehículo societario, comparten la creación de valor y mantienen una gobernanza conjunta que garantiza la toma de decisiones equilibrada. En el caso de Larimar, el modelo contempla estructuras de coinversión con control compartido y capital inicial destinado a acelerar las primeras fases de desarrollo, reduciendo el riesgo de ejecución y facilitando la visibilidad financiera desde el inicio del proyecto.
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El coinvesting también aporta flexibilidad en la definición del perfil riesgo-rentabilidad. El inversor puede seleccionar oportunidades orientadas a objetivos específicos, como estrategias de retorno anual en plazos cortos o participaciones en proyectos con horizontes de desarrollo de tres años, donde el potencial de valorización es mayor. Este enfoque modular permite adaptar la inversión a distintos perfiles patrimoniales, optimizando la diversificación y el control del riesgo.
CLERHP aporta al proyecto una trayectoria consolidada en ingeniería, construcción y gestión de proyectos, con presencia internacional y más de 2,3 millones de m² construidos y 173 proyectos ejecutados en distintos países. La compañía cotiza en BME Growth desde 2016, lo que refuerza los estándares de transparencia, reporting y gobierno corporativo aplicados al desarrollo de Larimar.
Además, el modelo contempla mecanismos de control y reporting periódico, auditorías externas cuando procede y estructuras de inversión canalizadas a través de sociedades vehículo (SPV), proporcionando al inversor visibilidad sobre el avance del proyecto y la evolución de los hitos financieros.
El coinvesting responde a una tendencia estructural: el paso de una economía basada en intermediación financiera a otra basada en participación directa en la generación de valor. En lugar de delegar completamente la gestión en terceros, el inversor accede a proyectos concretos, con activos identificables y planes de negocio definidos, participando activamente en el ciclo de creación de valor.
En un entorno donde la diversificación internacional y la inversión en activos reales adquieren cada vez mayor relevancia, el coinvesting en proyectos como Larimar City & Resort representa una oportunidad de posicionamiento estratégico en mercados de crecimiento, combinando disciplina financiera, visión urbanística y desarrollo sostenible.
La inversión ya no consiste únicamente en elegir un producto financiero, sino en seleccionar el proyecto adecuado y el socio adecuado. En este nuevo paradigma, la coinversión se consolida como un instrumento clave para canalizar capital hacia desarrollos transformadores, capaces de generar rentabilidad económica y valor estructural a largo plazo.