El pasado 26 de mayo, el Banco Sabadell ponía en valor la gran apuesta de riesgo, con órdago incluido, realizada en su defensa de la OPA fallida de BBVA sobre la entidad que preside Josep Olió: el descuento en el precio de la acción de un super dividendo de 0,5 euros por acción que elevaba por encima del 21% la rentabilidad por este concepto para el banco y el más alto en los 145 años de vida de la entidad.
Entonces cotizaba en los 3,40 euros por acción, con ese desembolso entre los inversores de los 2.500 millones de euros de pago extraordinario por las plusvalías obtenidas en la venta de la británica TSB a Banco Santander.
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Hasta ahí todo perfecto y los accionistas, tan contentos. Pero no se produjo en los días previos en su cotizacion, lo que suele ser habitual en el mercado ante el pago de una gran remuneración: una avalancha de compras, aunque sí de contratación, como es habitual.
Detrás de ello, subyace la creencia de muchos analistas, seguida por algunos inversores, sobre la falta de capacidad de Sabadell para recuperar el precio anterior al pago de dividendo.
A comienzos de agosto, eso ya lo ha conseguido, con sus máximos históricos en los 3,6460 euros por acción marcados el pasado día 14 intradía, tras esas subidas consolidadas de más de un 25% en el año, del 8% en lo que llevamos de mes y del 12% intermensual para las acciones de la entidad financiera.
Es decir, no solo recupera el precio anterior al pago del cupón sino que, desde ahí, recupera un 6,5% más adicional.
Y, ¿a partir de ahora qué? Es lo que nos preguntamos. De momento, en la presentación de resultados semestrales Sabadell anunciaba que ya había iniciado el calendario de remuneración al accionista.
Señalaba el inicio de un nuevo programa de recompra de acciones por importe de 331 millones de euros (equivalente a en torno al 2,1% del capital social del banco), que ya se ha activado de facto.
Y que la política de remuneración a los accionistas se sustenta en la probada capacidad del banco de generar capital de manera orgánica. La ratio de solvencia CET1 fully loaded se ha situado en el 13,11%. Es decir, sigue generando valor de forma que pueda seguir pagando a futuro a los accionistas.
De ahí el despegue que ha tenido el valor desde finales de julio. El plan de recompra, ya está ejecutado en casi un 15%, con una vigencia de dos semanas en las que ha compra 7 millones de títulos y se ha gastado 23,9 millones de euros. En total, Sabadell ha adquirido 14,5 millones de acciones por un valor que se acerca a los 50 millones de euros.
La idea de la entidad es incidir en el mismo camino. Su CEO, Mario Armengol, comentaba sobre los resultados que "somos lo suficientemente grandes para invertir y generar retornos a los accionistas y lo suficientemente pequeños para tomar decisiones rápido y estar cerca de nuestros clientes", dejando clara la nueva dimensión de la entidad, en este nuevo camino sin TSB.
Todo ello asegurando que la acción "iba como un tiro" y augurando que Sabadell será capaz de cumplir con la rentabilidad financiera estimada en sus guías tanto para este año como para 2027.
Se trata de una nueva etapa para la entidad con la reformulación de su organigrama tras la OPA y cierre de esa etapa con la salida ya programada de César González Bueno.
Reorganización de su estructura que será efectiva desde el 1 de septiembre con nuevos puestos de alta dirección y la penetración total de la IA.
Con la idea de mejorar las decisiones y la forma de hacer banca, con sectores con mayor posibilidad de crecimiento como la banca privada, la de empresa y también la personal, simplificado además su concepción del desarrollo del banco.
Habrá dos áreas específicas, como son la de transformación corporativa e IA y la de Negocio. Una con alcance transversal a toda la entidad y la segunda para acelerar la digitalización y mejorar la experiencia de cliente, una de las constantes de la banca en los últimos tiempos.
De momento, entre los analistas, destaca el impulso de una mejora que roza el doble dígito para el valor de Baader Alphavalue, con recomendación de sobreponderar sus acciones en el mercado y un precio objetivo que se marca en los 3,83 euros por acción.