La inversión a largo plazo está dando cada vez más importancia a dos conceptos que, aunque no son nuevos, encuentran en las plataformas digitales, incluidos brókers, una forma mucho más sencilla de aplicarse: la automatización y la disciplina. Frente al intento de anticipar cada movimiento del mercado, el Dollar Cost Averaging (DCA) plantea una estrategia más sistemática: realizar aportaciones periódicas con independencia de que las bolsas estén subiendo o bajando.
El objetivo no es adivinar cuál será el mejor momento para invertir, sino establecer una rutina y mantenerla en el tiempo. La expansión de los ETF y de las herramientas de inversión automática (repeat orders, autoâinvest en carteras) está facilitando precisamente esta forma de invertir, al permitir programar compras periódicas y construir carteras diversificadas sin necesidad de intervenir en cada operación.
En este contexto se sitúa la propuesta de Lightyear, plataforma de inversión que permite automatizar órdenes sobre acciones y ETF y crear Planes de inversión con una determinada distribución de activos. La compañía ofrece actualmente más de 6.000 acciones y una selección de ETF UCITS en euros sin comisión de ejecución, además de fondos monetarios y otros instrumentos.
Invertir de forma periódica sin intentar adivinar el mercado
Una de las principales dificultades para el inversor particular es mantener una estrategia cuando los mercados atraviesan momentos de volatilidad. Las caídas pueden generar dudas sobre si conviene esperar y las subidas pueden provocar el temor a entrar demasiado tarde.
El DCA busca precisamente reducir el peso de esa decisión. En lugar de concentrar toda la inversión en un único momento, el inversor establece aportaciones periódicas y compra de forma sistemática. Así, cuando los precios son más elevados adquiere menos participaciones y cuando son más bajos puede adquirir más con la misma cantidad de dinero.
Lightyear permite aplicar esta lógica mediante sus órdenes periódicas. El usuario puede seleccionar una acción o un ETF, establecer el importe o número de participaciones que quiere comprar y determinar la frecuencia de la operación. Las órdenes pueden cancelarse posteriormente desde la aplicación. Si el mercado está cerrado en la fecha seleccionada, la operación se ejecuta el siguiente día en que el mercado vuelva a abrir.
La herramienta no elimina, evidentemente, el riesgo de mercado. Una inversión periódica puede sufrir pérdidas y no garantiza una rentabilidad determinada. Su principal aportación está en otro punto: convertir una decisión que normalmente tendría que repetirse cada mes o cada semana en un proceso previamente establecido.
De comprar un ETF a construir una cartera
La automatización adquiere una dimensión adicional con los Planes de Lightyear. La plataforma permite crear una especie de cartera de menor tamaño seleccionando distintos instrumentos y asignándoles un determinado peso. El inversor puede decidir cuánto aportar y con qué frecuencia, mientras que la plataforma coloca automáticamente las órdenes correspondientes siguiendo la distribución establecida. Las aportaciones pueden realizarse semanal, quincenal o mensualmente.
Esto permite trasladar la disciplina del DCA desde un único activo a una cartera completa. Por ejemplo, un inversor podría establecer una determinada distribución entre varios ETF y programar una aportación mensual. En cada fecha, el dinero disponible se repartiría de acuerdo con los porcentajes fijados previamente. De esta manera, la estrategia no depende únicamente de recordar cuándo invertir, sino también de mantener la asignación de activos definida inicialmente.
Además, Lightyear permite operar con ETF fraccionados en la mayoría de los casos. Esto facilita que el importe aportado pueda ajustarse a una cantidad concreta sin necesidad de comprar una participación completa cuando su precio sea superior al capital que el inversor quiere destinar. Los instrumentos que pueden comprarse de forma fraccionada aparecen identificados en la plataforma.
El coste de ejecutar cada aportación también importa
La ausencia de comisiones de ejecución en ETF es otro de los elementos que favorece este tipo de estrategia. Lightyear no cobra comisión de ejecución ni de custodia por las operaciones con ETF, aunque los fondos siguen teniendo sus propios costes de gestión, que corresponden a la gestora del producto.
La diferencia puede ser especialmente relevante cuando se realizan muchas operaciones de pequeño importe. En una estrategia de inversión mensual, una comisión fija aplicada a cada compra representa un coste que se repite a lo largo del tiempo. Si esa comisión desaparece, una mayor parte de cada aportación puede destinarse a la inversión.
En el caso de los Planes prediseñados de Lightyear, la compañía tampoco aplica comisiones de ejecución por las órdenes. Sí continúan aplicándose las comisiones propias de los fondos en los que invierten.
Por tanto, conviene distinguir entre ETF sin comisión de ejecución y ETF sin costes. No son conceptos equivalentes. El inversor sigue soportando los gastos propios del fondo y, dependiendo de la operación, pueden existir otros costes, como los asociados al cambio de divisa. Lightyear establece actualmente una comisión del 0,35% por conversión de divisas.
Carteras prediseñadas para reducir las decisiones
La automatización puede llegar todavía más lejos cuando el inversor no quiere construir la cartera desde cero.
Lightyear dispone de tres Planes prediseñados basados en fondos gestionados por BlackRock y Vanguard: uno de perfil moderado, otro de crecimiento y otro orientado a renta variable global. La propuesta permite seleccionar el nivel de exposición que encaje con los objetivos y tolerancia al riesgo del inversor y activar posteriormente la inversión automática.
El Plan de perfil moderado combina exposición a renta variable y renta fija, mientras que el de crecimiento presenta una mayor ponderación en acciones. El Plan All-World, por su parte, busca exposición a más de 3.700 acciones de más de 45 países mediante un ETF que sigue el índice FTSE All-World.
La característica diferencial no está únicamente en los activos que componen estos planes, sino en la simplificación del proceso. En lugar de tener que seleccionar individualmente cada ETF, establecer los porcentajes y realizar manualmente cada aportación, el usuario puede escoger uno de los planes, activar la inversión automática y mantener el calendario elegido.
La propia compañía advierte, no obstante, de que no ofrece asesoramiento de inversión. La elección del plan debe realizarse teniendo en cuenta los objetivos y el nivel de riesgo que cada inversor esté dispuesto a asumir. Además, las rentabilidades históricas de los fondos no garantizan resultados futuros.
La automatización no sustituye a la estrategia
La principal ventaja de herramientas como estas no está en eliminar la necesidad de tomar decisiones, sino en reducir el número de decisiones que el inversor tiene que tomar una vez definida su estrategia.
Establecer una aportación mensual, seleccionar una cartera diversificada y mantener el plan durante años puede resultar más sencillo que decidir continuamente si es un buen momento para entrar en el mercado. La automatización puede contribuir así a evitar que las emociones tengan un peso excesivo en las decisiones de inversión.
Eso no significa que una cartera automatizada pueda dejarse completamente desatendida. La propia documentación de Lightyear señala que los inversores deben revisar su estrategia periódicamente, ya que las condiciones de los mercados y del entorno económico pueden cambiar.
También existen límites operativos. Las inversiones automáticas de los Planes solo pueden realizarse sobre instrumentos fraccionados disponibles para esta función. Además, si no existe suficiente efectivo en la cuenta en la fecha prevista, la aportación correspondiente se omite, aunque las siguientes inversiones programadas no quedan canceladas.
(Capital en riesgo. El proveedor de los servicios de inversión es Lightyear Europe AS para la UE. Se aplican términos y condiciones. Esto no constituye asesoramiento de inversión).