Pablo García, director general de Divacons Alphavalue, analiza una situación de mercado marcada por la volatilidad, el repunte del petróleo, la tensión en deuda y la incertidumbre geopolítica. En su opinión, el contexto es “caótico” y tiene sentido que Estados Unidos lo esté haciendo mejor que Europa, dada la mayor dependencia europea del crudo y el peso de economías como la alemana. La macroeconomía ofrece señales contradictorias: inflación al alza tanto en Europa como en Estados Unidos, datos irregulares en China y una sorpresa positiva del PIB japonés en el primer trimestre.
Frente a esa falta de claridad macro, García destaca que la microeconomía está siendo muy sólida. Los beneficios empresariales del primer trimestre crecen un 28,3% en Estados Unidos y un 11,5% en Europa. Sin embargo, advierte de que hay matices importantes: en Estados Unidos el impulso procede sobre todo de la tecnología, mientras que en Europa gran parte del crecimiento se concentra en el sector energético, con otros sectores mostrando caídas o pérdidas.
El petróleo es uno de los grandes focos de preocupación. Aunque algunos analistas hablan de estabilización en torno a los 110 dólares por barril, García considera que esos niveles son insostenibles para muchos sectores por su impacto inflacionista y por la presión que ejercen sobre los bancos centrales. Cree que incluso una eventual paz en Irán podría ser frágil y no resolvería definitivamente el problema. En su escenario, el crudo podría volver hacia los 90 dólares, pero incluso ese nivel seguiría siendo elevado e inflacionista.
La renta fija también gana protagonismo. Con los gilts británicos por encima del 5%, el bono estadounidense cerca del 4,6% y los bonos japoneses en máximos de rentabilidad, empieza a haber un posible efecto sustitución frente a la renta variable. Aunque todavía no se observan grandes movimientos de asignación de activos, García cree que los cupones actuales pueden atraer flujos hacia los bonos, especialmente si aumenta la volatilidad en deuda.
En cuanto a cartera, Divacons Alphavalue ha realizado algunos cambios hacia posiciones más defensivas. Aunque siguen positivos en tecnología, reconocen que las valoraciones empiezan a ser exigentes y que el mercado puede estar sobrecomprado, especialmente por las expectativas asociadas a la inteligencia artificial. Los resultados de Nvidia se presentan como una referencia clave para medir si el optimismo está justificado.
Entre los ajustes recientes, han tomado beneficios en BHP tras una fuerte revalorización y han entrado en Roche, una farmacéutica suiza con posiciones relevantes en oncología, cardiovascular y pérdida de peso. La estrategia pasa por mantener exposición a áreas de crecimiento, pero con más prudencia ante la posibilidad de una corrección razonable del mercado.