Aena registró unos ingresos totales de 1.479,9 millones de euros, un 11,6% más, mientras que el EBITDA se situó en 661,1 millones, con un avance más moderado del 2,7%, reflejando el impacto del aumento de costes operativos. Aun así, el resultado final se vio favorecido por menores amortizaciones y una reducción del gasto financiero, lo que permitió sostener el crecimiento del beneficio.

El motor principal del trimestre volvió a ser el tráfico de pasajeros, que alcanzó los 81,3 millones en toda la red del grupo, un 3,8% más. En España, el crecimiento fue del 3,2%, hasta 65,6 millones de viajeros, en un periodo marcado tanto por el efecto calendario de la Semana Santa como por el trasvase de pasajeros desde el tren tras el accidente ferroviario de enero.

En paralelo, la actividad comercial continuó mostrando fortaleza. Las ventas crecieron un 4,9% y los ingresos por rentas —tanto fijas como variables— aumentaron un 8,3%, con especial dinamismo en áreas como restauración, tiendas y servicios VIP, donde los ingresos avanzaron un 31%. También destacó el negocio inmobiliario, con un incremento del 16,7% en ingresos, apoyado en la carga aérea y las explotaciones comerciales.

A nivel internacional, Aena registró un fuerte crecimiento de ingresos, hasta 258,5 millones de euros (+52,8%), impulsado por su expansión en Brasil y Reino Unido, aunque el EBITDA de esta división descendió ligeramente por efectos comparativos extraordinarios del año anterior.

En cuanto a la inversión, el gestor aeroportuario destinó 298,9 millones de euros en el trimestre, centrados principalmente en la mejora de infraestructuras y la seguridad operativa. Esta estrategia se enmarca en su expansión internacional, con operaciones como la adquisición del aeropuerto de Leeds Bradford y la adjudicación del aeropuerto de Río de Janeiro–Galeão.

Por otro lado, la compañía ha reforzado su compromiso con el accionista. La junta general aprobó el reparto de un dividendo de 1,09 euros brutos por acción con cargo a 2025, que ya fue abonado el pasado 27 de abril.

Pese al crecimiento de ingresos, los costes operativos aumentaron con mayor intensidad, un 17,8%, debido principalmente al incremento de gastos de personal y de explotación, lo que ha reducido el margen EBITDA hasta el 44,7%, frente al 48,6% del año anterior. No obstante, la sólida generación de caja —con un aumento del 10,7% en el efectivo operativo— y la reducción del ratio de deuda (hasta 1,32 veces EBITDA) refuerzan la posición financiera del grupo.