Casi 7 de cada 10 españoles invierte con regularidad en España. Es el diagnóstico que marca Mintos, en su Barómetro de 2026. Se trata del primer estudio que esta plataforma europea realiza en nuestro país sobre los modos de inversión de los españoles. 

Sin embargo, hay una notable diversidad a la hora de invertir si atendemos a la procedencia por comunidad autónoma. Mientras un catalán invierte cada mes de forma disciplinada (y se atreve con las criptomonedas más que nadie), un valenciano prefiere productos con bajo riesgo, un castellanoleonés invierte casi obsesionado con la jubilación, y casi la mitad del país ni siquiera se plantea empezar, frenada sobre todo por el miedo a la inestabilidad geopolítica. 

De hecho Cataluña encabeza el ranking inversor en España. En esa comunidad, 1 de cada 2 inversores (47%) invierte de forma planificada y regular, lo que equivale a hacerlo al menos una vez al mes.

En Madrid esa cifra baja al 35%, y en Andalucía, al 33%, una brecha de 16 puntos entre las regiones más y menos constantes del país.

La Comunidad de Castilla y León, por su parte, no destaca tanto por la frecuencia como por el volumen: es, junto con Galicia, la comunidad que destina un mayor porcentaje de sus ahorros totales a inversión.

Respecto de dónde invierten, los españoles sitúan en primer lugar a las cuentas de ahorro con ventajas y los depósitos (28%), seguidos de los fondos de inversión (27%) y la bolsa (24%). Sin embargo, entre quienes ya invierten, estos mismos productos tienen una presencia mayor en sus carteras: cuentas de ahorro y depósitos (46%), bolsa (43%) y fondos (42%).

Esta diferencia entre preferencia declarada e inversión efectiva refleja que las decisiones de quienes ya han dado el paso de invertir pueden ser más amplias de lo que sugieren sus intenciones iniciales. La bolsa, por ejemplo, ocupa una posición especialmente relevante en las carteras reales, con una presencia 19 puntos superior a la proporción de españoles que la señala como su opción preferida.

Cataluña es el caso más llamativo: un 46% invierte en fondos y un 33% en criptomonedas, ligeramente por encima de la media nacional en ambos casos. En la Comunidad Valenciana, el 43% de los consumidores afirma que prefiere inversiones seguras con menor rentabilidad. Castilla-La Mancha, por su parte, combina una preferencia por la bolsa (31%) con una menor exposición a opciones de alto riesgo: solo un 2% de sus inversores se siente cómodo con ellas.

Entre quienes no invierten, el 63% no prevé empezar en el futuro. Casi la mitad (49%) además afirma que no se sienten preparados para hacerlo. Esta falta de preparación es especialmente elevada entre los no inversores de la Comunidad Valenciana (55%), Madrid (54%) y Cataluña (53%).

Aquí también hay contrastes: la Comunidad Valenciana es la región donde más gente se siente preparada para dar el paso (9%, frente al 7% de media nacional), justo lo contrario de lo que cabría esperar siendo, como veremos, la comunidad más reacia al riesgo de todo el país.

A nivel nacional, los principales motivos que podrían animar a empezar o seguir invirtiendo son alcanzar mayor seguridad e independencia financiera (32%) y ahorrar para la jubilación u objetivos a largo plazo (32%). En este sentido, la Comunidad Valenciana prioriza una mayor seguridad e independencia financiera (39%).

En Castilla y León, casi 1 de cada 2 (48%) señala ahorrar para la jubilación u objetivos a largo plazo como una motivación para empezar o seguir invirtiendo. Este interés por complementar la planificación de la jubilación cobra especial relevancia en un contexto de envejecimiento de la población y de creciente presión sobre el sistema de pensiones. 

Un 40% de los españoles señala la inestabilidad geopolítica como su principal factor externo de incertidumbre a la hora de invertir. Esa cifra se dispara en Castilla y León, donde alcanza al 51% de la población, y también es especialmente alta en Galicia (48%). Por otro lado, la alta volatilidad del mercado y los cambios repentinos de los precios son especialmente relevantes para los castellanomanchegos con un 40%.

El CEO y cofundador de Mintos, Martins Sulte, destaca que "en general los datos del estudio de Mintos ponen en evidencia que no existe un único inversor en España. Los datos muestran diferencias regionales en cómo los españoles se relacionan con el riesgo, el ahorro y sus objetivos financieros. Mientras que algunas regiones se centran más en la disciplina de inversión, otras dan mayor importancia a la seguridad u orientan sus decisiones de inversión hacia objetivos concretos, como la jubilación. Ahora el reto no es solo hacer que más personas inviertan, sino entender las diferencias regionales para acercar las distintas alternativas de inversión afines a cada usuario"