Los selectores opinan: 2026 obligará a repensar carteras y procesos
2026 no será un año para invertir en piloto automático. Tras un 2025 marcado por la concentración extrema en torno a la inteligencia artificial, rotaciones bruscas y un ruido geopolítico constante, los expertos coinciden en que el nuevo ejercicio exige algo más que intuición o inercia. Volatilidad estructural, mayor dispersión entre activos y valoraciones exigentes devuelven al primer plano la gestión activa, la selección rigurosa y la diversificación real como pilares para proteger el capital y aprovechar las oportunidades del nuevo ciclo.