La bolsa japonesa está entrando en una nueva era y ha reforzado su atractivo. Las recompras de acciones alcanzaron en 2025 un volumen récord de 22,32 billones de yenes (120 000 millones de euros). Esta cifra es una señal inequívoca de la voluntad de las empresas japonesas de estimular el mercado y retribuir a sus accionistas y demuestra la magnitud de las reformas estructurales iniciadas en 2022 por la Bolsa de Tokio.
Intentar anticiparse al mercado, dejarse llevar por las emociones o invertir sin una estrategia definida puede salir muy caro. Ismael Arribas, gestor de Carteras de Metagestión, analiza los errores de comportamiento que llevan a muchos inversores a obtener peores resultados que los índices y explica cómo la disciplina, el análisis fundamental y una visión de largo plazo pueden ayudar a proteger la rentabilidad.
Japón está de moda. El gran atractivo de la cultura japonesa y que el yen está muy bajo han llevado a cerca de 43 millones de turistas a recorrer el archipiélago en 2025 y, exceptuando a los visitantes chinos, las primeras cifras de 2026 no emiten señales de desaceleración. Sin embargo, tras este entusiasmo turístico se esconde una transformación económica tan discreta como profunda. Japón no solo está dejando atrás varias décadas de bajo crecimiento y amenaza deflacionista. Enfrentado a los retos estratégicos que plantean el declive demográfico, la dependencia energética y la carrera por la IA, el país está restructurando en profundidad su modelo económico.
Los mercados eléctricos europeos han dejado atrás un escenario de escasez energética para adentrarse en otro marcado por las limitaciones del sistema eléctrico. El principal reto ya no es la generación, sino la integración.
Un análisis de MFS advierte de que los elevados costes, la competencia y la falta de diferenciación podrían limitar los beneficios de las grandes desarrolladoras de inteligencia artificial
La ola de ofertas para adquirir compañías, especialmente en el Reino Unido, dispara el valor de las inversiones de Echiquier Value Europe, con ofertas que pagan hasta un 64% más de lo que valían en bolsa.
En Loreto Inversiones afrontamos la segunda mitad de 2026 con una visión constructiva, pero exigente. La reciente mejora del contexto geopolítico ha reducido uno de los principales focos de tensión, especialmente a través de la energía. Sin embargo, conviene no confundir alivio con certidumbre. El escenario ha mejorado, sí, pero sigue exigiendo análisis, método y capacidad de adaptación.
Creemos que el mercado seguirá repuntando —impulsado por el aumento generalizado de los beneficios, y no por la expansión de los múltiplos—, aunque la subida podría ser más accidentada a medida que aumente el riesgo.
Paco Quintana, director de Estrategia de Inversión de ING, explica cómo repartiría hoy 100.000 euros en una cartera equilibrada, qué activos siguen ofreciendo oportunidades y cuáles reduciría ante un repunte de la inflación, el petróleo o el riesgo económico.
La evolución del semestre refleja la traslación de la actividad inversora y del crecimiento de la plataforma a una mayor rentabilidad y generación de resultados. Los activos bajo gestión alcanzaron los 53.500 millones de euros a 30 de junio de 2026, un 5% más que un año antes, mientras que los activos generadores de comisiones aumentaron un 7%, hasta 43.500 millones de euros.