Mar Barrero, directora de análisis de Arquia Profim Banca Privada analiza el momento actual de mercado y desvela dónde están hoy las mejores oportunidades de inversión. Con la incertidumbre geopolítica aún presente, apuesta por la renta variable, una diversificación global entre Estados Unidos, Europa y emergentes, y destaca sectores como tecnología, banca e infraestructuras como claves para posicionar la cartera en 2026.
Los sólidos fundamentales del mercado hacen prever que, a medida que la incertidumbre descienda, la tendencia alcista en las bolsas regrese. Las valoraciones exigentes en activos de crecimiento, los déficits fiscales en economías desarrolladas, y las tensiones en el crédito privado y el dólar, favorecieron la sobrerreacción del mercado cuando estalló la guerra en Irán. Es momento de mantener una disciplina inversora con visión a largo plazo en compañías con sólidos balances, elevados flujos de caja, y ventajas competitivas sostenibles, según Metagestión
Cuando comenzó la guerra en Oriente Medio, los tipos de cambio reflejaron principalmente la dinámica de los precios energéticos, dado su impacto en los términos de intercambio de las economías. Sin embargo, posteriormente las expectativas sobre los tipos de interés han vuelto a cobrar protagonismo. Es probable que el dólar estadounidense haya alcanzado su máximo en marzo y que, a partir de ahora, se debilite, salvo que se produzca una reescalada militar significativa entre Irán y EE.UU.
Aunque las valoraciones en China han caído a niveles históricamente bajos, no todos los gestores están dispuestos a asumir el riesgo. Andrés Allende, desde A&G Banca Privada, defiende una postura clara: antes que perseguir gangas en mercados inciertos, la prioridad sigue siendo preservar el capital en un entorno marcado por la volatilidad geopolítica y las dudas sobre el crecimiento de gigantes como Alibaba frente a competidores globales.
El mercado bursátil sigue desafiando las dudas de muchos inversores. Mientras crece el debate sobre si las subidas han tocado techo, el análisis de Nicolás López, de Singular Bank, apunta a tres sectores clave (tecnología, industria y banca) como los grandes focos de oportunidad en el escenario actual, impulsados por beneficios al alza y un contexto macro todavía favorable.
La renta variable arranca con dudas el tercer trimestre: la incertidumbre geopolítica, la crisis energética provocada por el cierre del estrecho de Ormuz y una reconfiguración de la dinámica de los mercados podrían seguir provocando inestabilidad. En este contexto, René Nicolodi, director de Renta Variable de Zürcher Kantonalbank, gestora de los fondos Swisscanto, explica a qué deben prestar especial atención los inversores en estos momentos.
Los últimos informes sugieren que las conversaciones entre Estados Unidos e Irán en Islamabad terminaron sin acuerdo. Ambas partes se culpan mutuamente del fracaso, y buena parte del flujo de noticias parece ahora orientado a las respectivas audiencias domésticas. Seguimos considerando que sigue existiendo un camino abierto hacia una resolución, pero desordenada. Pero hasta que lleguemos a ese punto, es probable que el ruido y la volatilidad continúen siendo elevados.
Al margen de los acontecimientos geopolíticos, la dispersión seguirá definiendo las rentabilidades y creando oportunidades atractivas, especialmente en segmentos anteriormente desfavorecidos, como las acciones estadounidenses de gran capitalización. Frente al riesgo de un error de política del Banco Central Europeo, el escaso crecimiento del Reino Unido y a la notable exposición energética de Japón, Estados Unidos parece, una vez más, la mejor casa del vecindario.