La gestora Santander Asset Management afronta 2026 con un cambio claro de posicionamiento. Tras la cautela que marcó el mercado en 2025, el equipo dirigido por Mikel Romero, Senior Portfolio Manager, ve ahora un entorno macroeconómico más sólido que permite aumentar la exposición a activos de riesgo, aunque sin perder de vista las tensiones geopolíticas y los posibles episodios de volatilidad.
El balance de la evidencia apunta ya con claridad a una confrontación prolongada, de desgaste, en línea con nuestra visión, más que a una campaña corta y decisiva. Nos movemos entre el Escenario 2 actualizado (ver más abajo) y el extremo inferior del Escenario 3 en términos de probabilidad, pero materialmente más cerca del Escenario 2. Esto implica que el petróleo podría establecerse en torno a 90–110 $/barril como nuevo estado (hasta que se produzca una mayor escalada o, por el contrario, una desescalada). Empiezan a aparecer tensiones entre EE. UU. y Europa, con un aumento de la amenaza para la OTAN después de que el presidente Trump pidiera un apoyo más amplio en el estrecho de Ormuz.
La superposición de la complejidad macroeconómica a la incertidumbre geopolítica es lo que hace que el posicionamiento selectivo sea a la vez más exigente y más rentable. Mantenemos nuestra postura selectivamente favorable al riesgo, pero los acontecimientos recientes han complicado considerablemente el panorama. En la renta variable estadounidense, la tendencia de diversificación hacia las empresas de pequeña capitalización y los valores cíclicos se ha estancado momentáneamente. En renta fija, la oportunidad se centra en los vencimientos intermedios, donde la ampliación de los diferenciales en emisores de calidad ha creado puntos de entrada y el perfil de duración limita la sensibilidad ante cualquier repunte de la inflación. En los mercados emergentes, la oportunidad es atractiva, pero exige precisión. Es un área en la que los inversores están considerando seriamente aumentar su exposición, incluso cuando el estado de ánimo general sigue siendo de aversión al riesgo.
Metagestión celebra 40 años como la primera gestora independiente de España con Metavalor, su fondo insignia de renta variable ibérica, como principal referente. Su director general, Santiago Moro, analiza el momento actual de los mercados, el impacto de la tensión geopolítica y las oportunidades que ven en sectores como banca, infraestructuras o inmobiliario dentro de España y Portugal.
Investment Company of America -la estrategia insignia de renta variable estadounidense de Capital Group- se apoya en la diversificación, el análisis fundamental y un enfoque a largo plazo. Con más de 90 años de trayectoria, centra su inversión en compañías sólidas y rentables, con capacidad de generar beneficios sostenibles y repartir dividendos de forma consistente. Su objetivo es superar al S&P 500 mediante un modelo de múltiples gestores que combina distintas perspectivas y estilos de inversión, lo que ha contribuido a ofrecer una sólida rentabilidad, con retornos anualizados superiores al 18,2% en los últimos tres años.
Tras décadas marcadas por la deflación y el estancamiento económico, Japón vuelve a despertar el interés de los inversores. La combinación de una inflación moderada, reformas en el gobierno corporativo y valoraciones aún atractivas está impulsando un nuevo ciclo para la renta variable japonesa. Gonzalo Thomé, Sales Associate Director de Fidelity International, analiza los factores estructurales detrás de este cambio y las oportunidades que ve actualmente en el mercado nipón.
DNB Asset Management anuncian el registro de nuestras estrategias indexadas en España, por el elevado volumen de activos y sólido histórico en el mercado nórdico, lo cual puede llegar a ser diferencial en este mercado tan competitivo
Natalia Ortega, Sales Manager en Rothschild & Co AM, detalla cómo el fondo R‑co Valor Balanced combina inversión en mineras de cobre y oro para equilibrar crecimiento estructural y protección a largo plazo. Ortega destaca la selección cuidadosa de compañías consolidadas y de alto potencial, la gestión activa del riesgo y las perspectivas favorables frente a la escasez de oferta de estos metales estratégicos.
Paco Quintana, director de estrategia de inversión de ING, advierte de que las valoraciones elevadas en Wall Street obligan a vigilar de cerca los beneficios empresariales para detectar un posible cambio de ciclo. En un contexto marcado por tensiones geopolíticas en Oriente Medio, el estratega analiza los riesgos de estanflación ligados al petróleo, cuestiona la rentabilidad de mantener liquidez con inflación todavía elevada y explica por qué la inversión en inteligencia artificial entra ahora en una nueva fase, con más protagonismo del software y sectores como la salud.
Se prevé que los precios de los chips de memoria aumenten considerablemente hasta 2026, impulsados por la demanda de los centros de datos de inteligencia artificial, que está desplazando la oferta de memoria tradicional utilizada en ordenadores personales, teléfonos inteligentes, servidores, vehículos y productos electrónicos de consumo. Esto genera una compresión de los márgenes, retrasos en los productos y riesgos de inventario para los emisores con grado de inversión.