Miles de personas disfrutaron este miércoles del eclipse total de Sol, uno de los fenómenos astronómicos más esperados de los últimos años. Sin embargo, para quienes lo observaron sin la protección adecuada, el evento también puede haber supuesto un riesgo para su salud ocular.
El doctor Javier Fernández Perianes, oftalmólogo del Hospital Quirónsalud Clideba, recuerda que la exposición directa al Sol durante un eclipse puede provocar lesiones en la retina que, en los casos más graves, llegan a ser irreversibles.
“La lesión más característica es la retinopatía solar, una quemadura producida por la radiación solar que afecta especialmente a la mácula, la zona de la retina responsable de la visión central y de mayor precisión”, explica el facultativo.
"Durante un eclipse muchas personas bajan la guardia porque la disminución de la luz transmite una falsa sensación de seguridad. Sin embargo, el Sol continúa emitiendo radiación y el daño sobre la retina puede producirse igualmente, incluso tras una exposición de pocos segundos", advierte.
Síntomas
La lesión puede manifestarse mediante visión borrosa, distorsión de las imágenes, alteraciones en la percepción de los colores, sensibilidad excesiva a la luz, dificultad para leer o la aparición de manchas oscuras en el campo visual.
Aunque algunas lesiones evolucionan favorablemente con el paso de los meses, la profundidad de la quemadura es la que determinará si la recuperación es completa o si las secuelas serán permanentes.
Por este motivo, el doctor Fernández Perianes insiste en que cualquier persona que haya observado el eclipse sin protección y presente alguno de estos síntomas debe solicitar una valoración oftalmológica cuanto antes. "Es importante acudir de forma precoz al especialista. Mediante la exploración oftalmológica y pruebas como la tomografía de retina podemos valorar el alcance de la lesión y realizar el seguimiento más adecuado."
Tras un fenómeno de gran seguimiento como el eclipse de este 12 de agosto, los especialistas insisten en que cualquier alteración visual, por leve que parezca, merece una valoración médica. Detectar a tiempo una lesión en la retina permite conocer su alcance y realizar un seguimiento adecuado de su evolución.