Antonio Castelo, analista de iBroker, indica las razones por las que hay que estar en este momento de mercado en determinados valores españoles. Destaca entre ellos a Iberdrola, que le parece una de las opciones más sólidas en este momento porque combina un perfil defensivo, exposición a redes y un crecimiento visible. Su beneficio ajustado del primer trimestre creció un 11 % y la compañía elevó su guía para 2026, esperando un aumento del beneficio superior al 8 %.

Además, ha reforzado su posición inversora en redes en países como Brasil, algo que encaja muy bien con lo que hoy premia el mercado: activos regulados, estables y con crecimiento razonable. En un entorno de volatilidad geopolítica como el actual, creo que es de las empresas españolas que mejor pueden encajar.

El segundo valor sería Repsol Aquí el argumento es más táctico, pero sigue siendo potente. Si el petróleo permanece alto y los márgenes de refino siguen fuertes, Repsol es una cobertura natural dentro del mercado español. Su beneficio ajustado del primer trimestre subió en torno al 57 % gracias precisamente al refino y la compañía planea aumentar la producción de combustible de aviación entre un 15 % y un 20 % para responder a las disrupciones derivadas de la guerra. Además, mantiene una política de retribución al accionista muy generosa para 2026, con 1.900 millones de euros entre dividendos y recompras. También está monetizando activos no estratégicos, lo que le da flexibilidad financiera. Probablemente es uno de los nombres más claros para un escenario de petróleo alto.

En banca, destacaría Bankinter. Dentro de la banca española es el nombre que más me gusta por calidad de gestión y modelo de negocio. Su beneficio del primer trimestre subió un 8 %, apoyado en crecimiento de crédito y comisiones, y puede verse beneficiado si el mercado empieza a descontar abiertamente esas posibles subidas de tipos. Si los tipos no bajan ya sería positivo para ellos; si además suben, todavía mejor. En un entorno donde el repunte de la inflación puede retrasar el alivio monetario esperado, los bancos bien gestionados siguen teniendo apoyo, y Bankinter me parece el más limpio y consistente.

Otro banco sería Caixabank. Para quien quiera una entidad española con más tamaño y una parte importante de ingresos vía seguros y comisiones, me parece un valor en el que se puede seguir estando. Publicó un aumento del beneficio del 7 % en el primer trimestre hasta 1.570 millones de euros, con mejora del negocio asegurador, mejores comisiones y un ROE del 17,6 %, además de una nueva recompra de acciones por importe de 500 millones. No es un valor tan fino como Bankinter, pero en un escenario de tipos más altos durante más tiempo y una economía española todavía relativamente resistente, tiene sentido mantenerlo en cartera.

Otro valor sería Inditex. Aquí el argumento es distinto: calidad extrema del negocio. No es una apuesta geopolítica, sino una apuesta por un negocio extraordinario. Sus ventas del inicio del primer trimestre crecieron un 9 % a tipo de cambio constante y el grupo sigue mejorando márgenes pese a la demanda más frágil en Europa y Estados Unidos. Es un mercado complicado, sí, pero Inditex sigue siendo uno de los pocos grandes valores españoles con capacidad real de defender márgenes, caja y crecimiento internacional. No es barato, desde luego, pero sigue siendo uno de los más fiables.

También incluiría Ferrovial y Endesa.